El terror atraviesa uno de sus momentos más dulces y Variety ha querido dejar constancia de ello en su segundo informe anual sobre el impacto del género. La lista reúne a directores, intérpretes, productores y ejecutivos que hoy marcan el rumbo del miedo en Hollywood, en un año en el que películas de presupuesto modesto han logrado resultados propios de una superproducción.
El ejemplo más claro es Backrooms, el debut de Kane Parsons, un joven de 20 años que empezó subiendo cortos a YouTube y que ha firmado el mayor éxito de taquilla en la historia de A24, con cerca de 400 millones de dólares en todo el mundo. Muy cerca aparece Curry Barker, otro creador surgido de internet, que con Obsession convirtió las inseguridades de las relaciones en la era de las redes sociales en una pesadilla sobrenatural.
Barker ya prepara su siguiente proyecto, Anything But Ghosts, que él mismo dirigirá y protagonizará. La lista se completa en este frente con Alexander Ullom, autor de It Ends, el tercer director veinteañero que ha debutado este año en la gran pantalla con una propuesta que conecta directamente con la generación Z.
Los veteranos que siguen marcando el camino
Junto a los recién llegados, la publicación destaca a figuras que llevan años moldeando el género. James Wan arrancó su carrera con Saw, que recaudó cien veces su presupuesto de un millón de dólares, y después lanzó dos sagas de enorme éxito: Insidious y Expediente Warren. Hoy comparte el liderazgo de Blumhouse Atomic Monster y su próximo estreno en cines será Other Mommy, protagonizada por Jessica Chastain.
Su socio, Jason Blum, mantiene un ritmo frenético con más de 28 proyectos en desarrollo. Entre ellos figuran una octava entrega de Paranormal Activity, una tercera de Five Nights at Freddy's, nuevas versiones de La cosa y El proyecto de la bruja de Blair, y un reencuentro con Barker en una historia original.
Otro nombre clave es Zach Cregger, que tras Barbarian y Weapons, ganadora del Oscar, se ha atrevido con Resident Evil. Para ello volvió a contar con Austin Abrams, que da vida a un mensajero médico encargado de llevar un paquete misterioso a una ciudad infestada de zombis. El actor coincidirá de nuevo con Josh Brolin en Whalefall, un thriller de supervivencia sobre un buceador engullido por un cachalote.
El terror conquista la televisión y el universo DC
Naomi Ackie, conocida por Star Wars: El ascenso de Skywalker, da el salto al género con Clayface, donde interpreta a una científica que se convierte en el interés amoroso del villano de Batman. La película apuesta por el terror corporal con un presupuesto reducido, algo inédito para DC. Después, la actriz se sumará a They Follow, la secuela de It Follows.
El guion de Clayface lleva la firma de Mike Flanagan, que además prepara una nueva serie de Carrie centrada en el acoso que sufre la protagonista antes de descubrir sus poderes telequinéticos. El cineasta también dirigirá la próxima secuela de El exorcista.
La televisión suma otro título muy esperado: Crystal Lake, la precuela de Viernes 13 producida por A24 y protagonizada por Linda Cardellini, que contará la historia de Pamela Voorhees antes de los crímenes de la película original.
El informe deja claro que el género ya no depende solo de los grandes estudios. Hoy conviven creadores nacidos en internet, maestros consagrados y plataformas dispuestas a arriesgar, una mezcla que explica por qué el miedo se ha convertido en el gran negocio del cine actual.




