La 17.ª edición del Durban FilmMart arranca el 9 de octubre en Sudáfrica con un programa cargado de charlas, paneles y encuentros que marcarán la agenda de los cineastas africanos durante el próximo año. Entre todas sus citas, la más esperada vuelve a ser el Foro de Presentación y Financiación, considerado la principal plataforma del continente para películas y series que buscan dinero y distribución.
Desde su creación hace 16 años, este foro de coproducción, junto con las iniciativas Talents Durban y Jumpstart, ha impulsado más de 100 películas. Para celebrarlo, el mercado se inaugurará con la proyección de Ben'Imana, el drama posgenocidio de la ruandesa Marie-Clémentine Dusabejambo, ganador de la Cámara de Oro en el último Festival de Cannes. Magdalene Reddy, directora del Durban FilmMart Institute, recuerda que el proyecto se presentó allí hace dos años y que el objetivo es mostrar el talento local en su propio contexto.
La lista de exalumnos ilustres incluye Aisha Can't Fly Away Anymore, del egipcio Morad Mustafa; Goodbye Julia, del sudanés Mohamed Kordofani; Mami Wata, premiada en Sundance y dirigida por el nigeriano CJ Obasi; y Carissa, de los sudafricanos Devon Delmar y Jason Jacobs, que pasó por el Festival de Venecia.
Un foro con 35 proyectos y mirada femenina
Este año, el foro ofrecerá 35 proyectos a productores, inversores, agentes de ventas, emisoras y distribuidores: ocho de animación, diez largometrajes de ficción, diez documentales y siete series. Están representados 14 países africanos y 28 de las propuestas cuentan con mujeres en puestos creativos clave. Reddy insiste en buscar el equilibrio entre regiones, entre cineastas consagrados y emergentes, entre géneros y entre el cine de autor y el comercial.
Con esa idea nace el Acelerador de Productores Africanos, que mostrará cinco títulos con potencial comercial. Entre ellos destacan Borsel, lo nuevo de Jacobs y Delmar, cuya Variations on a Theme triunfó en Róterdam en 2025, y Galatians, de Michael Omonua y Abba Makama, del colectivo nigeriano Surreal16.
Fútbol, hechicería y terror africano
Uno de los proyectos que más curiosidad despierta es Juju Soccer, la serie animada con la que Obasi cambia de registro tras Mami Wata. Narra la historia de un equipo juvenil de fútbol que se vuelve imparable gracias a la llegada de un aprendiz de hechicero, en una mezcla de deporte, mitología e intrigas del inframundo donde cada gol es una apuesta por la supervivencia.
Ibrahim Ahmad, del equipo del documental Khartoum, estrenado en Sundance, presenta una obra complementaria que combina imágenes reales y animación a lápiz para narrar el regreso de su familia a Jartum desde Nairobi, marcada por la guerra de Sudán.
El terror tiene su espacio con Nerve, una antología afrofuturista de diez episodios breves sobre mujeres africanas que desafían las normas. A ella se suman Smoke & Mirrors, una serie basada en una gigantesca estafa con criptomonedas, el drama del cineasta vasco Pablo Pinedo Bóveda sobre la explotación en los viñedos sudafricanos y Mieta, un cuento de hadas de Carla Fonseca Mokgata ambientado en los años ochenta.




