Hollywood despide a una de sus últimas grandes figuras de la época dorada. Eva Marie Saint murió a los 102 años, dejando atrás una trayectoria que atravesó más de siete décadas entre el cine, la televisión y el teatro.
La actriz falleció el martes 6 de octubre por causas naturales en su casa de Los Ángeles, acompañada por familiares y seres queridos. Su representante, Jeff Sanderson, confirmó la noticia de la muerte de la intérprete estadounidense.
Saint tuvo uno de esos comienzos que pocas veces ocurren en Hollywood. Su debut cinematográfico llegó en 1954 con On the Waterfront, dirigida por Elia Kazan, donde interpretó a Edie Doyle y compartió pantalla con Marlon Brando.
Su primera película también le entregó el mayor reconocimiento de la industria. La interpretación le permitió ganar el Oscar a Mejor Actriz de Reparto, convirtiéndola inmediatamente en uno de los nuevos rostros destacados del cine estadounidense de los años cincuenta.
Cinco años después llegó otro de los personajes que definirían su carrera: Eve Kendall en North by Northwest. Bajo la dirección de Alfred Hitchcock y junto a Cary Grant, Saint protagonizó uno de los thrillers más emblemáticos del director y consolidó definitivamente su lugar dentro del Hollywood clásico.
Su filmografía también incluyó producciones como Exodus, Grand Prix, The Russians Are Coming, the Russians Are Coming y Nothing in Common. Décadas después, nuevas generaciones la conocieron como Martha Kent, la madre adoptiva de Superman, en Superman Returns, estrenada en 2006.
Ganadora del Oscar y el Emmy, Eva Marie Saint construyó una carrera que conectó distintas generaciones del cine estadounidense. Su muerte a los 102 años representa también la despedida de una de las últimas estrellas sobrevivientes de una era irrepetible de Hollywood. .




