Las sentadillas forman parte de prácticamente cualquier rutina destinada a fortalecer el tren inferior. Sin embargo, cuando se incorpora peso, controlar simultáneamente la barra, el equilibrio y la ejecución puede resultar complicado, especialmente para quienes todavía están adquiriendo experiencia. En ese contexto, la sentadilla en máquina Smith o multipower se presenta como una alternativa que aporta mayor estabilidad.
La principal diferencia respecto a una sentadilla con barra libre está en la propia máquina. La barra se desplaza siguiendo unas guías, por lo que su trayectoria está parcialmente determinada. Esto reduce la necesidad de controlar movimientos laterales y permite concentrar buena parte de la atención en la flexión y extensión de las piernas.
Más control para trabajar el tren inferior
Según explica 20minutos, el ejercicio implica principalmente a cuádriceps y glúteos. Los primeros tienen un papel destacado durante la extensión de las rodillas necesaria para recuperar la posición inicial, mientras que los glúteos intervienen en la extensión de la cadera. Los isquiotibiales también contribuyen durante el movimiento.
La estabilidad de la máquina no significa, sin embargo, que exista una única colocación correcta para todo el mundo. La posición de los pies puede variar en función de la altura, la movilidad y las características de cada máquina. El objetivo es encontrar una postura que permita descender de manera controlada, mantener los pies apoyados y realizar el movimiento sin perder una posición cómoda y estable.
La ejecución comienza colocando la barra sobre la parte superior de la espalda y situando los pies aproximadamente a la anchura de los hombros. Desde ahí se flexionan rodillas y cadera de manera progresiva, manteniendo el tronco controlado y el abdomen activo. El descenso debería llegar únicamente hasta el punto en el que pueda conservarse una técnica adecuada.
Para regresar a la posición inicial se empuja contra el suelo y se extienden progresivamente rodillas y cadera. Más que perseguir velocidad o utilizar grandes cargas desde el principio, el objetivo está en controlar tanto la bajada como la subida, evitando rebotes y movimientos bruscos.
El entrenamiento de fuerza puede contribuir a conservar y desarrollar la masa muscular y la capacidad funcional de las piernas. La sentadilla Smith puede formar parte de ese entrenamiento, pero no necesita sustituir a todas las demás variantes: la elección dependerá de la experiencia, los objetivos y las características individuales.
Para quienes comienzan, la recomendación práctica es sencilla: primero dominar el movimiento y después aumentar el peso. Una máquina puede aportar estabilidad, pero la progresión continúa dependiendo de una buena ejecución. En el gimnasio, levantar más no siempre significa entrenar mejor. @mundiario




