La falta de medicamentos para tratar los síntomas de la menopausia ha dejado de ser un problema limitado a encontrar una determinada marca en la farmacia. En Cataluña, la escasez de tratamientos con estradiol ha llevado al Departamento de Salud a preparar una alternativa que permitirá recurrir a fórmulas magistrales elaboradas por farmacéuticos. Según ha avanzado El Periódico y ha confirmado El País, si el desabastecimiento continúa, la medida podría estar operativa en aproximadamente un mes y ofrecer una nueva vía a las pacientes que llevan meses teniendo dificultades para mantener su tratamiento.
El caso de Lenzetto se ha convertido en uno de los ejemplos más visibles de esta crisis. Se trata de un espray transdérmico de estradiol utilizado para aliviar síntomas asociados a la menopausia y que permanece oficialmente en situación de problemas de suministro desde el 16 de marzo, según la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (AEMPS). Sin embargo, las dificultades para localizarlo comenzaron a aparecer en las farmacias meses antes.
La consecuencia no ha sido únicamente que algunas pacientes tengan que recorrer varias farmacias para encontrar su medicamento. La escasez de Lenzetto ha trasladado parte de la demanda hacia otras formas de administrar estradiol, como los parches, los geles o determinados tratamientos orales. Ese desplazamiento ha aumentado la presión sobre alternativas que tampoco estaban preparadas para absorber de golpe todo ese volumen de pacientes.
Una escasez que ha terminado extendiéndose a otros tratamientos
La AEMPS ha comunicado durante los últimos meses problemas de suministro que afectan también a medicamentos como Bijuva, Estradot 75 y Evopad 25. El escenario revela una de las principales dificultades de este tipo de desabastecimientos: cuando falta un medicamento, la demanda no desaparece, sino que se desplaza hacia otras opciones terapéuticas.
Lenzetto, fabricado por Gedeon Richter, arrastra además una demanda muy superior a la de hace unos años. En España, las unidades distribuidas pasaron de unas 13.000 en 2018 a alrededor de 123.000 en 2024. La compañía ha relacionado el problema con un incremento excepcional de la demanda y con limitaciones de capacidad. Posteriormente también comunicó problemas vinculados al dispositivo de administración.
La previsión oficial apunta a que nuevas unidades de Lenzetto permitirán recuperar parte del suministro a finales de noviembre. Gedeon Richter, sin embargo, no espera una normalización completa hasta 2027. Mientras tanto, el Departamento de Salud catalán busca una solución que no dependa exclusivamente de la recuperación de la producción industrial.
Las farmacias entran en escena ante la falta de medicamentos
La alternativa que prepara Cataluña consiste en recurrir a la formulación magistral. Las farmacias que cuentan con capacidad para elaborar estos preparados pueden utilizar estradiol como materia prima y preparar formulaciones individualizadas, siempre bajo prescripción médica.
Mercè Barau, vocal de la Oficina de Farmàcia del Col·legi de Farmacèutics de Barcelona, aseguró este mes en RTVE que las farmacias elaboradoras disponen del principio activo necesario para preparar cremas o soluciones transdérmicas. El planteamiento parte de una diferencia importante: el problema actual no estaría necesariamente en la disponibilidad de estradiol como materia prima, sino en el suministro de determinados medicamentos comerciales.
Por qué no basta con cambiar de medicamento
El desabastecimiento también ha puesto sobre la mesa una cuestión clínica que puede quedar oculta detrás de las cifras de unidades disponibles: no todas las presentaciones de estradiol funcionan como sustitutos automáticos.
La administración transdérmica, mediante geles, parches o espráis, permite que el estradiol atraviese la piel y evita el primer paso por el hígado. En determinadas pacientes, esta vía puede ser preferible frente a la administración oral por sus características farmacológicas y por el perfil individual de cada tratamiento.
Por eso, la solución catalana pretende ampliar las posibilidades disponibles, no convertir las fórmulas magistrales en un reemplazo indiscriminado de los medicamentos comerciales. En plena escasez, la intervención de médicos y farmacéuticos resulta especialmente relevante para evitar cambios de tratamiento sin una valoración previa.
La situación deja además una consecuencia más amplia: la menopausia se ha convertido en un ámbito terapéutico en el que la disponibilidad de los medicamentos puede condicionar la continuidad de tratamientos que muchas pacientes necesitan para controlar sus síntomas. Cataluña busca ahora que la falta de una presentación concreta no termine dejando a las pacientes sin alternativas. @mundiario




