Tres hombres fueron declarados culpables del asesinato de los hermanos australianos Jake y Callum Robinson y de su amigo estadounidense Carter Rhoad, quienes perdieron la vida durante un viaje de surf en Baja California, México, en 2024.
El fallo fue emitido este viernes por un tribunal de la ciudad de Ensenada, que encontró responsables a Jesús Gerardo, alias «El Kekas»; Irineo Francisco y Ángel Jesús por delitos de homicidio agravado, robo agravado, robo con violencia y robo de vehículo con violencia.
La Fiscalía solicitó una condena de 210 años de prisión para cada uno de los implicados, al considerar que los hechos fueron cometidos con premeditación. Sin embargo, la legislación de Baja California establece una pena máxima de 60 años, por lo que la sentencia definitiva será determinada en una audiencia posterior.
Turistas fueron asesinados durante intento de robo
De acuerdo con las investigaciones, los tres extranjeros se encontraban disfrutando de un viaje de surf en una zona apartada de la costa del Pacífico mexicano cuando fueron atacados durante un intento de robo de su camioneta.
Las autoridades determinaron que los turistas recibieron disparos en la cabeza y que posteriormente sus cuerpos fueron arrojados a un pozo, donde fueron encontrados durante las labores de búsqueda.
El crimen provocó indignación internacional, especialmente en Australia, debido a la violencia con la que fueron asesinados los visitantes.
Padres de los hermanos australianos asistieron al juicio
Martin y Debra Robinson, padres de Jake y Callum, estuvieron presentes durante el proceso judicial celebrado en Ensenada.
En los alegatos finales, los familiares ofrecieron un emotivo testimonio sobre el impacto que ha tenido la pérdida de sus dos hijos.
«Es muy duro para un padre perder a un hijo, y nosotros perdimos a dos», expresó Martin Robinson ante el tribunal.
Por su parte, los familiares del estadounidense Carter Rhoad siguieron el desarrollo del juicio mediante videoconferencia.
Tribunal fijará sentencia en próxima audiencia
Aunque los tres acusados ya fueron declarados culpables, todavía está pendiente la audiencia en la que se determinarán las penas que deberán cumplir.
La Fiscalía sostiene que la gravedad de los hechos y la presunta premeditación justifican una sanción elevada, mientras los familiares de las víctimas esperan la conclusión del proceso judicial.
El caso generó una amplia repercusión internacional y puso nuevamente bajo atención la seguridad de los turistas que visitan determinadas zonas de México.




