Cientos de personas se manifestaron este viernes en Nueva York para exigir la eliminación del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE), luego de que uno de sus agentes hiriera de bala a un inmigrante dominicano durante un operativo en el Bronx, mientras se encontraba en un vehículo acompañado de su hijo de cinco años.
La movilización se desarrolló en el Bajo Manhattan, donde los participantes recorrieron varias calles de manera pacífica, bajo vigilancia policial y con la presencia de representantes de la Unión Estadounidense por las Libertades Civiles (ACLU).
Los manifestantes reclamaron que la Fiscalía General de Nueva York realice una investigación independiente sobre el incidente y que se presenten cargos contra el agente que disparó al dominicano Oscar Belgal, de 28 años.
El hecho ocurrió el jueves en el sector Marble Hill, en el Bronx, cuando agentes migratorios interceptaron el vehículo en el que viajaba Belgal junto a su hijo menor de edad.
De acuerdo con el Departamento de Seguridad Nacional (DHS), el dominicano estaría vinculado a la pandilla Los Trinitarios y supuestamente intentó utilizar su automóvil para embestir a los agentes, situación que, según la versión oficial, provocó que uno de ellos disparara.
Las autoridades federales indicaron que el hombre sufrió una herida superficial en el cuello y fue trasladado a un hospital antes de quedar bajo custodia migratoria.
Manifestantes exigen justicia por el tiroteo
Durante la protesta, los participantes levantaron pancartas y corearon consignas como «ICE fuera de nuestras calles» y «Sin justicia no hay paz», mientras reclamaban mayor transparencia sobre las actuaciones de los agentes federales.
El sacerdote y activista Fabián Arias expresó su preocupación por el temor que, según afirmó, enfrentan las comunidades inmigrantes ante los operativos migratorios.
Arias sostuvo que muchas familias sienten miedo de realizar actividades cotidianas, como acudir a sus empleos o llevar a sus hijos a las escuelas, por lo que pidió esclarecer lo ocurrido.
En tanto, Murad Awawdeh, director ejecutivo de la Coalición de Inmigración de Nueva York (NYIC), organización que convocó la manifestación, solicitó que se hagan públicas todas las grabaciones relacionadas con el tiroteo.
También reclamó que se investigue la actuación de los agentes involucrados y que se adopten medidas para garantizar la seguridad de los residentes de la ciudad.
Juez federal impide deportación del dominicano
En medio de la controversia, el juez federal Paul Oetken ordenó suspender temporalmente la deportación de Oscar Belgal mientras examina una solicitud de emergencia presentada por sus abogados para conseguir su libertad.
El magistrado dispuso que el dominicano permanezca bajo custodia en Nueva York o Nueva Jersey durante el desarrollo del proceso judicial.
Según informaciones recogidas por medios estadounidenses, Belgal fue trasladado al Metropolitan Detention Center (MDC), una prisión federal ubicada en Brooklyn, después de permanecer bajo custodia del ICE en Newark, Nueva Jersey.
Su abogada, Paige Austin, de la organización Make the Road New York, aseguró que el dominicano continúa sintiendo dolor y que, según su testimonio, todavía tiene una bala alojada en el cuerpo.
Trump defiende actuación de agentes migratorios
Por su parte, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, defendió el procedimiento del ICE y aseguró que el dominicano era buscado por presuntos vínculos con actividades criminales.
Durante un acto político en Syracuse, Nueva York, el mandatario sostuvo que los agentes federales deberían recibir reconocimiento por la detención y cuestionó las críticas formuladas por dirigentes políticos del estado.
Mientras tanto, el fiscal del distrito del Bronx, Darcel Clark, informó que también se encuentra investigando las circunstancias en las que se produjeron los disparos.
La gobernadora de Nueva York, Kathy Hochul, indicó que el hijo de Belgal se encuentra a salvo y reunido con su madre, aunque aseguró que el menor quedó traumatizado por lo ocurrido y que no habla desde el incidente.
El caso ha intensificado las protestas contra las operaciones migratorias en Nueva York, donde organizaciones defensoras de los inmigrantes insisten en exigir transparencia, responsabilidades y una investigación independiente.




