Hay películas que llegan a los cines y otras que, incluso antes de estrenarse, se convierten en historias por sí mismas. Ese es el caso de Coyote vs. Acme, una comedia que llamó la atención por llevar a la pantalla grande la eterna batalla entre el Coyote y la compañía responsable de sus desastrosos productos: Acme.
La historia parte de una premisa tan absurda como irresistible: después de que uno de los inventos de Acme vuelve a salir terriblemente mal, el Coyote decide llevar a la empresa ante la justicia. Para hacerlo, contará con la ayuda de un abogado interpretado por Will Forte, mientras que John Cena dará vida al representante de la compañía.
Uno de los principales motivos para acercarse a Coyote vs. Acme es precisamente su combinación de humor clásico y una historia completamente nueva. El personaje del Coyote pertenece a una generación de espectadores que creció viendo sus intentos fallidos por atrapar al Correcaminos, por lo que la película juega con esa nostalgia sin limitarse a repetir los cortos animados.
Además, la producción mezcla personajes de acción real con animación, creando un universo en el que las reglas de los Looney Tunes pueden convivir con situaciones propias de una comedia judicial. El resultado prometía una propuesta diferente dentro del cine familiar y una oportunidad para recuperar el espíritu de las viejas caricaturas.
Otro atractivo es su reparto. Will Forte aporta su particular estilo de comedia, mientras John Cena aprovecha su experiencia en este género para construir un personaje que puede convertirse en uno de los grandes obstáculos del protagonista. La química entre ambos era uno de los elementos que más expectativa generaba.
Pero quizá la razón más importante para ver Coyote vs. Acme es su condición de película de culto antes de haber llegado oficialmente al público. Warner Bros. decidió no estrenarla comercialmente, convirtiéndola en uno de esos proyectos rodeados de curiosidad y misterio que los espectadores inevitablemente quieren descubrir.
Entre nostalgia, humor físico, personajes conocidos y una premisa completamente disparatada, Coyote vs. Acme tenía todos los ingredientes para convertirse en una aventura entretenida. Es, además, un recordatorio de que algunas historias pueden despertar interés incluso cuando su destino termina siendo tan inesperado como el del propio Coyote. @Mundiario.




