La cantante Marie Ulven, conocida por millones de seguidores como la chica de rojo, interpreta a una música en el drama de Eivind Landsvik, Low Expectations. Pero, según ha dejado claro, no se interpreta a sí misma.
"Ha sido un poco frustrante, porque soy muy diferente de Maja y me he esforzado mucho en este papel. Pero, solo porque también soy artista, algunas personas dan por sentado que soy yo. Me molesta, por eso dudé cuando Eivind me dijo que quería que interpretara el papel", declaró a Variety.
Un personaje que se aleja de su propia historia
En Low Expectations, que se proyecta esta semana en el Festival Internacional de Cine de Haugesund tras su estreno en la Quincena de Realizadores de Cannes, Maja se derrumba después de años de éxito internacional y regresa a casa para trabajar en un instituto local.
"Cuando escuché la sinopsis por primera vez, pensé: no quiero fingir que canto ni que soy artista cuando en realidad soy así. Pero luego leí el guion completo y me di cuenta de que ahí había una diferencia", explicó la cantante.
Ulven alcanzó la fama mundial en 2018 con su sencillo I Wanna Be Your Girlfriend. Desde entonces ha colaborado con Sabrina Carpenter en You Need Me Now? y fue telonera de Taylor Swift en su gira Eras Tour, la más taquillera de todos los tiempos. A diferencia de la artista, Maja decide poner su carrera en pausa: "todavía siente que tiene algo especial que ofrecer, pero en ese momento de su vida no se dedicaba al arte, y eso fue lo que finalmente me hizo decir que sí", señala.
El equilibrio entre crear y saber parar
Esto no significa que Ulven se oponga a tomarse un tiempo libre como creadora. "Como artista, es importante permitirse esos momentos en los que te sumerges en los libros o en el arte de otros", afirma. "Puedes ser muy prolífico, pero si tu motivación es el estrés y la necesidad de seguir siendo relevante, eso no es sincero", añade.
"Maja tuvo éxito, pero no pudo manejarlo debido a su enfermedad mental, el abuso de drogas y la presión", explica sobre un personaje que pasa de dominar grandes escenarios a desear desaparecer. "Al final, se trata de encontrar el equilibrio en la vida. Ella inclinó la balanza hacia algo que se volvió tóxico, pero sigue sintiendo pasión por la música, así que quizás pueda encontrar la solución", reflexiona.
Ulven asegura que no ha terminado con la actuación. "Me apasiona y lo siento de verdad. Me divertí muchísimo y me sentí desafiada en el set. Por eso no me enfado cuando la gente me pregunta qué porcentaje de mí es Maja", comenta. "Es una transición difícil porque la gente conoce tu cara, pero si quieres actuar, deberías hacerlo".
Según Landsvik, diferentes generaciones han conectado con la película desde su estreno, a la que califica de honesta y veraz. "Con Marie hablamos mucho sobre cómo su personaje, al principio distante, se va abriendo gracias a pequeños gestos de quienes la rodean. Ninguno de los dos pretendíamos que se interpretara a sí misma", comenta el cineasta, que destaca su capacidad para expresar muchísimo sin palabras ni grandes gestos.
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