Casey Affleck protagonizó una de las conversaciones más sinceras del Festival de Cine de Zúrich. Durante una entrevista sobre el escenario este lunes, el actor confesó que un día llamó por teléfono a Christopher Nolan para resolver una duda sobre Tenet, y reconoció entre risas que aquella llamada probablemente fue un error.
Todo empezó al volver del colegio con su hijo. Ambos discutían sobre la película y no lograban ponerse de acuerdo, así que decidieron consultar directamente al director, con quien Affleck había trabajado en Interstellar y Oppenheimer. La respuesta, según contó, fue tan obvia que sintió vergüenza, porque podrían haberla encontrado fácilmente en Reddit. Desde entonces, ninguno de los dos ha vuelto a llamar al otro.
Más allá de la anécdota, el intérprete dedicó palabras de admiración al cineasta británico. Aseguró que trabajar con él es un honor, que su set es distinto al de cualquier otro rodaje y que da indicaciones breves pero brillantes que inspiran a todo el equipo. También destacó que Nolan hace películas enormes y exitosas sin buscar solo complacer al público, algo que también reconoce en su hermano, Ben Affleck.
Una película familiar que aún no está terminada
Affleck, que ya suma tres largometrajes como director, habló de Company (título aún sin estreno confirmado en España), su nueva película antológica. En ella aparecen varios miembros de su familia, entre ellos su pareja, Caylee Cowan, y sus hijos. Contó que al principio los chicos no querían actuar, hasta que Atticus aceptó porque el rodaje coincidía con sus vacaciones de primavera. Curiosamente, siguió todas sus instrucciones sin discutir.
El filme, que también cuenta con Nick Nolte, Ben Mendelsohn, Adelaide Clemens y Scoot McNairy, está dedicado a sus padres, que fallecieron sin llegar a verlo. Pese a su estreno mundial en el Festival de Venecia, Affleck admitió que la película no está acabada y que todavía hay cosas que quiere cambiar. Su idea es que los festivales sirvan para compartir el trabajo, recibir opiniones y después cerrarlo.
El recuerdo más amargo de los Oscar
El actor también repasó su etiqueta de eterno forastero en Hollywood, un calificativo que le molestó cuando apareció en una portada de Variety en 2016. Hoy lo ve de otra manera: asegura que no quiere formar parte de ese círculo, porque no le gustan ni el ambiente ni el sistema de la industria.
Sobre la gala en la que ganó el Oscar por Manchester frente al mar, de Kenneth Lonergan, recordó que esperaba que el premio fuera para Denzel Washington por Fences. Subir al escenario fue aterrador: no recuerda lo que dijo y olvidó dar las gracias a Lonergan y a sus hijos, que lo habían apoyado durante todo el proyecto. Lo describió como una experiencia algo traumática.
Al salir, todavía paralizado por los nervios, se encontró con Leonardo DiCaprio entre bastidores. Su compañero se echó a reír y le dio un fuerte abrazo, un gesto que lo tranquilizó. Affleck cerró la charla con una reflexión: los errores, las malas películas y los papeles perdidos forman parte del camino, y lo mejor de ser actor es transformar esas frustraciones en algo creativo.




