Paweł Pawlikowski regresa a la Europa marcada por las consecuencias de la Segunda Guerra Mundial con Fatherland, su nueva película, presentada dentro de la sección Perlak de la 74ª edición del Festival de San Sebastián.
La historia traslada al público hasta el verano de 1949, en pleno inicio de la Guerra Fría, para seguir al escritor y ganador del Premio Nobel Thomas Mann, interpretado por Hanns Zischler, y a su hija Erika Mann, encarnada por Sandra Hüller.
Padre e hija emprenden un viaje por carretera a bordo de un Buick negro que atraviesa una Alemania todavía en ruinas. El recorrido los lleva desde una Fráncfort bajo influencia estadounidense hasta una Weimar controlada por los soviéticos, convirtiendo el viaje en una mirada a un país dividido política y emocionalmente.
Pero el regreso también es personal. Thomas Mann vuelve a Alemania después de 16 años de exilio en Estados Unidos y debe enfrentarse tanto a las transformaciones de su país como a las fracturas existentes dentro de su propia familia.
Para Pawlikowski, Fatherland supone además una nueva aproximación a temas que ya habían aparecido en Ida y Cold War: identidad, familia, amor, culpa y las consecuencias que los grandes acontecimientos políticos dejan sobre la vida cotidiana.
La cinta llega a San Sebastián después de competir en el Festival de Cannes 2026, donde Pawlikowski recibió el premio a Mejor Dirección ex aequo, compartido con Javier Calvo y Javier Ambrossi por La bola negra.
Además de Sandra Hüller y Hanns Zischler, el reparto incluye a August Diehl, Devid Striesow y Anna Madeley. Pawlikowski firma el guion junto a Henk Handloegten, mientras que Łukasz Żal, colaborador habitual del cineasta, está detrás de la fotografía.
Con una duración de 82 minutos, Fatherland se incorpora a Perlak después de su recorrido por Cannes y confirma el regreso de Pawlikowski a uno de los territorios fundamentales de su filmografía: una Europa en la que la historia colectiva y las relaciones personales resultan imposibles de separar. .




