Backrooms continúa haciendo historia en la taquilla. La película de terror dirigida por el youtuber Kane Parsons ya superó los $400 millones de dólares a nivel mundial después de casi cuatro meses en cartelera, una cifra extraordinaria para una producción independiente que tuvo un presupuesto de apenas $10 millones.
La cinta acumula $197.5 millones en Estados Unidos y otros $202.57 millones en los mercados internacionales, para un total global de $400.07 millones. Con este resultado, Backrooms se convirtió en la película más taquillera de toda la historia de A24 y en una de las producciones más rentables de 2026.
El éxito de la película tomó por sorpresa a la industria y estuvo impulsado principalmente por el boca a boca y el interés de las audiencias jóvenes. Parsons, quien comenzó creando contenido en YouTube, consiguió convertir su popular serie de videos sobre los llamados Backrooms en un fenómeno cinematográfico que superó ampliamente las expectativas iniciales.
El terror domina la taquilla
El fenómeno también coincidió con el éxito de Obsession, otra película de terror de bajo presupuesto dirigida por un creador de YouTube. La cinta de Curry Barker, realizada con apenas $750,000 dólares, ya suma $516 millones a nivel mundial. Ambos casos han demostrado el potencial de las audiencias de internet para trasladar su interés por los creadores digitales a las salas de cine.
Backrooms también contribuyó al mejor verano de A24 hasta ahora. El estudio terminó la temporada con $237 millones de dólares en taquilla y alcanzó una participación de mercado superior a la de Paramount y Warner Bros., algo poco habitual para una distribuidora independiente durante una de las épocas más importantes del año para los cines.
Además de convertirse en el mayor éxito de A24, Backrooms estableció otros récords para el estudio. La película consiguió el estreno doméstico más grande de su historia con $81 millones y alcanzó $118 millones a nivel mundial durante su primer fin de semana, superando ampliamente el récord anterior de Civil War, que había debutado con $25.5 millones en Estados Unidos.




