Un tratamiento oncológico puede pasar de US$12,000 en etapas tempranas a US$30,000 en estadios avanzados, según especialistas. Mientras el Estado destina miles de millones de pesos a medicamentos de alto costo, miles de pacientes esperan acceder a terapias que pueden representar su única alternativa de tratamiento.
En República Dominicana, el cáncer no solo representa una amenaza para la vida de los pacientes, sino también una creciente carga económica para las familias y el sistema sanitario. Detectar la enfermedad en una etapa avanzada puede elevar considerablemente los costos de atención, en un país donde las demoras diagnósticas, las limitaciones de cobertura y la demanda de medicamentos especializados plantean desafíos para garantizar tratamientos oportunos.
En la primera entrega de esta investigación, El laberinto del diagnóstico oncológico en RD, se expuso cómo los pacientes pueden enfrentar esperas de hasta tres meses o más para confirmar un diagnóstico de cáncer, especialmente en establecimientos públicos, debido a retrasos en citas, biopsias y otros estudios especializados.
Ahora, esta segunda entrega examina las consecuencias económicas de ese proceso: cuánto cuesta tratar el cáncer según su estadio, qué recursos destina el Estado dominicano y cuáles son las dificultades para acceder a medicamentos que pueden alcanzar millones de pesos por paciente.
Del diagnóstico temprano al estadio IV: una diferencia de US$18,000
El momento en que se detecta un cáncer puede marcar una diferencia significativa tanto en las posibilidades de tratamiento como en los recursos económicos necesarios para enfrentarlo.
Una oncóloga integrante del Consejo Directivo de la Asociación Dominicana de Centros Oncológicos (ASODCO) explicó que el costo de tratar la enfermedad varía considerablemente dependiendo del estadio en que se encuentre el paciente.
«Un paciente en estadio temprano representa una enfermedad con un costo aproximado de 12,000 dólares. Pero cuando tenemos esos tumores en estadio IV, el costo sube a aproximadamente 30,000 dólares», señaló la especialista.
Esta diferencia significa que el tratamiento de un paciente diagnosticado en estadio IV puede costar aproximadamente 2.5 veces lo que se invertiría en uno detectado tempranamente, según las cifras aportadas.
La especialista subrayó que esta realidad demuestra la importancia de fortalecer la detección oportuna, no solamente por las mayores posibilidades de controlar la enfermedad, sino también por el impacto financiero de los tratamientos avanzados.
Sin embargo, los costos varían según el tipo de tumor, los medicamentos utilizados, la duración del tratamiento y las condiciones particulares de cada paciente.
RD$2,273 millones para tratar a 1,222 pacientes con cáncer en 2025
El director de la Dirección de Acceso a Medicamentos de Alto Costo (DAMAC), doctor Carlos Sánchez, informó que la institución invirtió aproximadamente RD$7,000 millones durante los últimos dos años en tratamientos para pacientes oncológicos, principalmente en terapias dirigidas a personas diagnosticadas con cáncer de mama, lo que evidencia la elevada carga financiera que representa esta enfermedad para el sistema público de salud.
De acuerdo con los datos presupuestarios suministrados, los recursos asignados al programa general de medicamentos de alto costo aumentaron de RD$2,786 millones en agosto de 2020 a RD$7,313.8 millones, lo que representa un incremento aproximado del 163 %. Esta expansión presupuestaria estuvo acompañada de un aumento en la cantidad de beneficiarios, que pasó de unos 2,500 pacientes a aproximadamente 7,400 personas con tratamientos activos para distintas enfermedades de alto costo.
Solo durante 2025, el Estado destinó RD$2,273.1 millones a financiar tratamientos farmacológicos para 1,222 pacientes oncológicos, de los cuales 254 ingresaron al programa ese mismo año. Estas cifras reflejan el peso económico de garantizar el acceso y la continuidad de terapias especializadas, particularmente aquellas que requieren medicamentos de última generación y esquemas prolongados de administración.
Al relacionar la inversión ejecutada durante 2025 con la cantidad de pacientes oncológicos atendidos, se obtiene un promedio aritmético aproximado de RD$1.86 millones por beneficiario. Sin embargo, este monto no representa necesariamente el gasto individual de cada paciente, debido a que los costos varían según el tipo de cáncer, los medicamentos prescritos, las dosis requeridas y la duración del tratamiento.
Medicamentos que pueden costar millones de pesos por paciente
Uno de los principales desafíos económicos de la atención oncológica está relacionado con el precio de los medicamentos especializados.
Entre ellos figura el pembrolizumab, utilizado en determinados tipos de cáncer como parte de tratamientos de inmunoterapia. Según los costos aportados para esta investigación, una dosis puede alcanzar los RD$257,000, aunque el precio y la cantidad administrada dependen del esquema terapéutico.
En un tratamiento prolongado, el gasto acumulado puede ascender a varios millones de pesos, una suma que supera ampliamente la capacidad económica de numerosos hogares dominicanos.
FOMAC: la apuesta para ampliar la cobertura de tratamientos millonarios
Ante las limitaciones de financiamiento, el Consejo Nacional de Seguridad Social (CNSS) aprobó la creación del Fondo de Medicamentos de Alto Costo (FOMAC), un mecanismo orientado a fortalecer la sostenibilidad de la cobertura de terapias especializadas.
De acuerdo con la información recopilada para esta investigación, el fondo contempla una contribución mensual de RD$50 por afiliado a la seguridad social, destinada a financiar medicamentos para enfermedades de elevado impacto económico.
El esquema aprobado establece una cobertura del 100 %, sin copagos para los medicamentos incluidos, y contempla inicialmente 13 medicamentos para 16 patologías, con límites de cobertura que podrían alcanzar los RD$16 millones anuales por paciente.
La implementación del FOMAC representa una de las principales interrogantes para quienes actualmente dependen de los programas públicos o permanecen a la espera de medicamentos especializados.
INCART: más de 11,000 consultas mensuales reflejan la demanda de atención oncológica en RD
La creciente demanda de servicios oncológicos también se refleja en las estadísticas del Instituto Nacional del Cáncer Rosa Emilia Sánchez Pérez de Tavares (INCART), uno de los principales centros públicos especializados del país. Según registros de productividad asistencial validados por el Servicio Nacional de Salud (SNS), el hospital contabilizó 11,430 consultas externas en un mes, de las cuales 2,061 correspondieron a oncología médica. De estas últimas, 1,946 fueron consultas de seguimiento y apenas 115 de primera vez, mientras que el 73.9 % de las atenciones correspondió a mujeres.
La carga asistencial se extiende a los procedimientos quirúrgicos y diagnósticos. Durante el período evaluado, el INCART realizó 101 cirugías oncológicas, entre ellas 64 mayores y 37 menores, además de 4,985 procedimientos diagnósticos y de laboratorio. Entre estos figuran 688 mamografías, 824 pruebas de Papanicolaou, 74 colposcopías y 15 biopsias dirigidas por estereotaxia, estudios fundamentales para la detección, evaluación y seguimiento de diferentes tipos de cáncer.
El impacto económico de esta demanda también se relaciona con la cobertura de la seguridad social, debido a que el 75.5 % de las consultas externas registradas correspondió a pacientes afiliados a SeNaSa.
“La salud se ha vuelto un privilegio”: Juliana O’Neal denuncia elevados costos del cáncer
Icelmary Brito (Juliana O’Neal)
La diputada Icelmary Brito (Juliana O’Neal), sobreviviente de cáncer, advirtió que enfrentar esta enfermedad en República Dominicana representa una carga económica que puede comprometer el patrimonio de familias enteras, al señalar que determinados tratamientos oncológicos pueden alcanzar los RD$700,000 cada 21 días, sin incluir otros gastos indispensables durante el proceso médico.
“Tú puedes estar hablando fácilmente de 700,000 pesos cada 21 días”, expresó la legisladora, al explicar que a esta suma se agregan los costos de analíticas previas a las quimioterapias, alimentación especial, medicamentos complementarios y transporte hacia los centros hospitalarios, gastos que incrementan considerablemente la factura que deben asumir los pacientes.
Desde su experiencia como sobreviviente, Brito denunció que las dificultades para acceder a tratamientos y recibir asistencia oportuna han llevado a algunas familias a desprenderse de sus bienes para enfrentar la enfermedad. “Tenemos personas vendiendo su casa, hipotecando sus bienes para poder darse una terapia ante una no respuesta de los organismos del Estado que tienen que ver con esto”, manifestó.
La congresista consideró que el cáncer no solo deteriora la salud física y emocional de los pacientes, sino que también amenaza su estabilidad laboral y económica, por lo que reclamó mayor protección y acompañamiento estatal. “La medicina se ha vuelto un negocio. En la República Dominicana, la salud se ha vuelto un privilegio”, sostuvo, al insistir en la necesidad de garantizar que los pacientes puedan acceder a los tratamientos sin poner en riesgo el sustento de sus familias.
Una factura mundial que podría alcanzar US$33.2 billones
La creciente carga financiera del cáncer no es exclusiva de República Dominicana.
Un estudio internacional sobre el impacto macroeconómico de esta enfermedad estimó que su costo acumulado para la economía mundial entre 2020 y 2050 podría alcanzar aproximadamente US$33.2 billones, considerando las pérdidas económicas asociadas a la mortalidad y la morbilidad.
A esta presión se suma el incremento del gasto farmacéutico mundial en oncología, estimado en US$252,000 millones durante 2024, con proyecciones que apuntan a superar los US$441,000 millones hacia 2029.
El desarrollo de nuevas terapias, especialmente tratamientos dirigidos e inmunoterapias, ha ampliado las opciones médicas disponibles para determinados pacientes, pero también ha generado importantes desafíos de financiamiento y acceso.
Estas cifras ponen de manifiesto la necesidad de fortalecer la prevención, la detección temprana y la planificación de los recursos destinados a la atención oncológica.




