Don Gabriel Guzmán Marcelino: Por los Senderos de la Vida, un libro de superación personal y una guía para el éxito

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Moca.- Don Gabriel Guzmán Marcelino, el inquieto, activo, decidido, apasionado, soñador, trabajador, emprendedor y gestor social y promotor de grandes proyectos de desarrollo para su provincia Espaillat, en su valioso libro: “Por los Senderos de la Vida, Autobiografía”, nos adentra en su vida personal, familiar y profesional, mostrándonos las huellas de un pasado lleno de vivencias, recuerdos y encantos de una época, de campos verdes, sanos valores y grandes sueños.

Recoge los recuerdos memorables de una niñez sana, llena de alegría, encantos, felicidad y cariño familiar; una infancia, adolescencia y juventud caracterizada por la dedicación al trabajo en el campo, los estudios, actividades religiosas, compartir con amigos, vecinos y familiares. Don Gabriel, refleja en su obra la trayectoria de un hombre de sentimientos nobles y acciones de bien.

“Mi existencia ha sido bendecida desde la concepción hasta el momento que escribo estas líneas. por ello, quiero dar gracias a Dios por permitirme llegar a este mundo, a esta parte del paraíso terrenal que me ha tocado disfrutar. Esa gratitud la ofrezco, por quererme, por cuidarme, por acompañarme, por iluminarme y por guiarme por senderos auspiciosos a lo largo de 70 años, es decir, por 840 meses, 3, 640 semanas y 25,568 días. También agradece al Señor por todos los bienes personales, familiares, sociales, comunitarios, espirituales y materiales a que he tenido acceso y he podido disfrutar en mi vida”, las expones como las razones que les impulsaron a escribir la obra.

Al cumplir 70 años de vida, 44 de los cuales casado con su esposa Taty y madre de sus cuatro hijos: Luis Eduardo -Chico-, Maribel, Juan Gabriel y Emmanuel. Dice que por una situación de trabajo y estudios sintieron bastante su ausencia, aunque ellos no se explicaban la razón por la cual el salía tanto: “Aunque fue, era y es mi debe explicarle en detalle las razones de mis constantes traslados, además de los distintos quehaceres y responsabilidades que asumí en ese proceso”, explica, a manera de desagravio.

Cada una de las acciones practicada en la trayectoria de vida de Don Gabriel, son fundamentados en los principios y valores que en el seno de su familia les inculcaron sus progenitores en un hogar cristiano, conformado por Don Nino Guzmán y María Marcelino, entre los que se destacan fe profunda en Dios, amor propio, a la familia y el prójimo, solidaridad, trabajo, responsabilidad, honestidad, entre otros. Da gracias a Dios, por la bendición de los nietos que tiene y por la suerte de contar con una familia criada en valores de la honestidad y el cristianismo.

En XXXVI capítulos y 261 páginas, testimonia su agradecimiento a los progenitores, personas e instituciones que han contribuido con su formación humana, cristiana y en valores; habla con orgullo de su tiempo de estudiante de Trabajo Social en la Universidad Católica de Santiago -UCMM- y su relación con nuevos amigos del mundo académico, labor en el Plan Sierra; incursión en el mundo financiero como ejecutivo del Banco Popular y su relación con los fundadores de esta institución, especialmente con el fundador, Don Alejandro Grullón.

El prólogo del libro, bien conceptualizado por el licenciado Luis Quezada, ayuda a visualizar la personalidad, proyección y realizaciones de un hombre de origen rural, sanos sentimientos y formación académica al máximo nivel, quien de vuelta a su provincia, al retirarse del mundo financiero y dejar encaminada su familia, llega a la tierra donde nace, con ideas innovadoras que promueve, logrando integrar a los diversos sectores sociales y económicos para realizar el Plan Estratégico de Desarrollo de la provincia Espaillat.

El profesor Quezada, dice acerca del autor: “La riqueza de su persona no proviene de abolengo, sino de esa cantera interior que alimenta toda su trayectoria. Es curioso que su apellido Guzmán sugiere en el imaginario de muchos una herencia secular no cobrada: La herencia de la familia Guzmán, que se emparenta con el Barón de la Atalaya, sin embargo, siempre hemos percibido que Gabriel no es un hombre de ostentación de riquezas, sino de ostentación de valores que los convierten en una fuerza de Dios para anunciar buenas noticias “, expresa.

“Papá en la Cordillera Septentrional, El traslado a La Puente, Los Amores de mis padres; en el segundo capítulo, titulado La Comunidad en que nací, habla de la comunidad de La Puente, Las primeras familias de La Puente; el Tercer capítulo es dedicado a hablar de su propia historia personal; El nacimiento, llegada de los hermanos y el ambiente en que nací. El cuarto capítulo es dedicado a su ascendencia y sus relaciones familiares y comunitarias, los familiares de papá y los familiares de su madre “, significa.

Dedica una atención especial a Los primeros tres lustros en la tierra: Intensa vida familiar, El catecismo semanal y sus flores de mayo, las fiestas navideñas en casa, accidentes a caballo, valiosos recuerdos de mis padrinos, los convites o juntas, la enorme carga de mi padre, los trabajadores de mi casa, una historia de trabajador de casa, el ambiente de trabajo y camaradería en nuestra casa, el primer receptor radial de la comunidad, la música en casa y en mi vida, el entretenimiento de los niños y los jóvenes, las pasiones de mi padre, la inolvidable abuela Teté, las misas mensuales, inicio de los estudios.

Don Gabriel Guzmán Marcelino, recapitulando con una capacidad asombrosa cada época de su vida, nos recuerda la construcción del camino vecinal La Puente La Cumbre, organización del local Asociación de Consumo de La Puente, Construcción de una nueva escuela, instalación de un sistema de energía solar, Las Lomas dominicanas y hay un país en el mundo, habla de su partida a la ciudad Capital, sus estudios en el Colegio Don Bosco en Santo Domingo, Con mi Tía Amantina y mis queridos primos, los maroteos por el rio Ozama e Isabela, tragedia de mis compañeros, entre otros.

Nos cuenta en su importante obra, sus aspiraciones a convertirse en sacerdote, época en que vivió por primera vez en la ciudad de Moca, la escogencia en la casa de Don Juanito y doña Beatriz Salcedo, participación en el grupo gestor del Centro Juvenil Don Bosco, su vuelta a Santo Domingo, aunque por dos meses. Se refiere a su primera estadía en la ciudad de Santiago, mudanza, trabajo y residencia en Santiago de los Caballeros, Estudios Universitario.

Con gran atención, cuenta su experiencia como profesor del Colegio de la señorita Virginia, cambio de trabajo mientras estudiaba en la UCMM, un estudiante destacado, Pedro Pompeyo Rosario, Las serenatas en Moca. Dedica un capítulo especial a sus a sus primeros cuatro años en la universidad, mis primeros viajes de carácter profesional, una canción inolvidable, conociendo el marxismo leninismo, amigos de la UCMM que han durado, De estudiante a profesor universitario, Federación Mocana de Organizaciones Campesinas, inicio en la vida profesional y nuevos viajes, experiencia en la Asociación de Caficultores Villa Trina, ayudando en la constitución y lanzamiento de la Asociación para el Desarrollo de la Provincia Espaillat. Su experiencia como miembro del Club Activo 20-30 Moca, llegada de cupido y la bendición de la llegada de los hijos.

Nos cuenta su experiencia como director de la extensión de la Madre y Maestra de la ciudad de Puerto Plata, su alegría de haber sido seleccionado como Joven Sobresaliente de la República Dominicana, su experiencia de trabajo en el Plan Sierra, Estudios de Verano en Boulder, Colorado, su maestría en Columbus, Ohio, Estados Unidos, director del Centro para el Desarrollo Rural-CADER, su ingreso el mundo financiero, formación de la Asociación de Padres, Maestros y Amigos del Colegio Arroyo Hondo, en Santo Domingo. Nueva Maestría en Pensamiento Social, contribuyendo al desarrollo del negocio de la familia, experiencia de trabajo en la Junta Agro-Empresarial Dominicana.

Su experiencia en los medios de comunicación social, Mi madre, mi padre y mis hermanos: Gertrudis, Sofía, Antonio, Eusebio, Gregorio, Ángel, Nélida, Radhamés, Félix, Mayra y Rafaelito. Al final, para completar el contenido del importante texto, escribe algunas reflexiones finales acerca de La visión de Dios, Mi amor y admiración por la creación, La Vida, Mi visión de la muerte, los cuales resultan de gran utilidad para aplicarlo en cualquier momento de nuestras vidas.


Por: Nicolas Arroyo

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