La dirigente opositora venezolana Dinorah Figuera manifestó su aspiración de que las elecciones presidenciales en Venezuela se celebren en 2027, siempre que se establezcan las condiciones políticas e institucionales necesarias para garantizar la transparencia y credibilidad del proceso electoral.
Figuera, jefa de la delegación opositora en las conversaciones con el chavismo, explicó en una entrevista concedida al diario venezolano El Nacional que se han identificado presuntas irregularidades en el sistema y el registro electoral, por lo que considera prioritario impulsar una revisión profunda antes de fijar una fecha para los comicios.
La dirigente señaló que entre las principales tareas figura la depuración del registro electoral, la revisión del sistema de votación y la reforma de las instituciones judiciales, incluido el Tribunal Supremo de Justicia (TSJ). Según indicó, se espera disponer de un informe sobre la situación electoral en diciembre de este año.
Asimismo, defendió la necesidad de que los partidos políticos opositores recuperen sus tarjetas electorales y puedan participar en las elecciones en igualdad de condiciones, debido a que numerosas organizaciones se encuentran inhabilitadas para competir en procesos electorales.
Diálogo político y garantías electorales
Figuera reconoció que las negociaciones entre el Gobierno venezolano y un sector de la oposición han enfrentado dificultades, especialmente en las discusiones sobre garantías políticas y civiles, debido a las diferencias entre las partes.
La representante opositora sostuvo que la celebración de elecciones debe estar acompañada de garantías que permitan a los venezolanos ejercer su derecho al voto de manera libre y confiable. Aunque expresó optimismo sobre la posibilidad de alcanzar ese objetivo, admitió que los comicios podrían celebrarse hacia finales de 2027.
Dentro de los acuerdos discutidos también figura la renovación de los magistrados del TSJ, así como posibles reformas en otras instituciones estatales, entre ellas la Fiscalía y la Defensoría del Pueblo.
La dirigente consideró que estos cambios son necesarios para avanzar hacia un sistema institucional que genere mayor confianza entre los distintos sectores políticos y la ciudadanía.
Una nueva etapa de negociaciones
Las declaraciones de Figuera se producen durante la tercera ronda de conversaciones entre el chavismo y representantes de la oposición, un proceso impulsado por Estados Unidos como parte de los esfuerzos para facilitar una transición política en Venezuela.
En esta etapa, las discusiones se han concentrado en las garantías políticas y civiles, así como en las reformas institucionales necesarias para preparar un eventual proceso electoral.
Sin embargo, los principales dirigentes opositores María Corina Machado y Edmundo González Urrutia no participan directamente en esta mesa de diálogo.
Al cierre de esta ronda de conversaciones, las partes esperan avanzar en nuevos acuerdos relacionados con los derechos políticos y civiles, en medio de las demandas de distintos sectores que reclaman condiciones democráticas y un calendario electoral definido.
Por ahora, la fecha de las próximas elecciones presidenciales continúa sin establecerse oficialmente, mientras las negociaciones buscan sentar las bases para un proceso que cuente con mayores garantías de participación y transparencia.
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