Santo Domingo.– “Primero el país y su gente”. Con ese mensaje, Luis Abinader asumió este domingo la presidencia del Partido Revolucionario Moderno (PRM), durante el acto de proclamación y juramentación de las nuevas autoridades de la organización.
En su primer discurso como presidente del PRM, Abinader estableció lo que definió como el orden que deberá guiar su gestión partidaria: primero la nación, luego el partido y finalmente los intereses particulares de sus dirigentes.
“Primero está el país, siempre el país y su gente y solo después estamos nosotros para servirle a nuestro país”, afirmó el mandatario. Abinader sostuvo que ese principio marcará su conducción al frente del partido y advirtió sobre los riesgos de colocar los intereses personales o partidarios por encima del servicio público.
Aseguró que cuando ese orden se altera, “el servicio puede convertirse en privilegio y el liderazgo en protagonismo”, una advertencia dirigida a los dirigentes del PRM ante los retos que deberá enfrentar la organización en los próximos años.
Durante su intervención, el presidente dominicano también buscó dejar clara la diferencia entre su responsabilidad como jefe de Estado y su nuevo papel como máximo dirigente del PRM.
Abinader aseguró que no asumió la presidencia de la organización con la intención de construir una candidatura presidencial ni de imponer a una persona para sucederlo. “No llego a la presidencia de este partido para construir una candidatura ni para imponer un heredero o heredera política”, manifestó.
El mandatario indicó que su responsabilidad será garantizar que, cuando llegue el momento de definir las futuras candidaturas, los dirigentes que tengan aspiraciones legítimas encuentren un partido institucional, democrático e imparcial, en el que puedan competir bajo reglas claras.
También advirtió que ningún dirigente debe utilizar una posición pública para obtener ventajas indebidas y sostuvo que las aspiraciones individuales no pueden estar por encima de la unidad y la institucionalidad del PRM.
Durante el acto fueron juramentadas las nuevas autoridades de la organización. Juan Garrigó asumió como secretario general, mientras Deligne Ascención fue juramentado como vicepresidente ejecutivo, posición desde la cual tendrá a su cargo la conducción del día a día del partido.
También asumieron como vicepresidentes Milagros Ortiz Bosch, Eddy Olivares, Nelson Arroyo y Salvador Ramos. La nueva estructura partidaria incluye además a Gloria Reyes, quien fue juramentada como secretaria nacional de organización, y a Luis Delgado, como secretario nacional electoral.
Como subsecretarios fueron juramentados Kelvin Cruz, Lía Díaz, Jean Luis Rodríguez y Rosa Santos. La nueva dirección sustituye a la encabezada por José Ignacio Paliza y Carolina Mejía, quienes estuvieron al frente de la presidencia y la secretaría general del PRM durante los últimos ocho años.
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Por su parte, el nuevo secretario general del PRM, Juan Garrigó, aseguró que la nueva dirección asume sus responsabilidades con la disposición de continuar fortaleciendo la organización y aportando a su crecimiento. “Esta nueva dirección llega con la humildad suficiente para seguir trabajando y agregando valor”, expresó.
Garrigó destacó la importancia de preservar valores como la paciencia, la honestidad, la ética, la amistad y la solidaridad dentro de la organización política.
Al referirse a la unidad interna del PRM, comparó al partido con una familia y planteó que esa cohesión será fundamental para enfrentar los desafíos que se avecinan.
“Yo lo traduzco a nuestro idioma. El partido que camina unido, permanece unido”, expresó.
Con la juramentación de sus nuevas autoridades, el PRM inicia así una nueva etapa bajo la conducción de Abinader, quien tendrá el reto de mantener la cohesión interna de la organización, garantizar reglas de competencia para sus dirigentes y, al mismo tiempo, evitar que las aspiraciones políticas interfieran con la gestión pública.
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