La Unión Europea (UE) continúa ampliando las sanciones a Rusia mediante medidas dirigidas contra personas, empresas y operadores vinculados a actividades que, según las autoridades comunitarias, contribuyen a eludir las restricciones impuestas a Moscú por la guerra en Ucrania.
Entre los objetivos de estas medidas figura la denominada «flota fantasma» rusa, integrada por embarcaciones utilizadas para transportar petróleo y productos derivados, algunas de las cuales operan mediante prácticas destinadas a dificultar la identificación del origen de sus cargamentos.
El bloque europeo busca limitar los ingresos que Rusia obtiene de sus exportaciones energéticas y restringir las operaciones de las redes comerciales y marítimas que facilitan ese transporte.
Sanciones a Rusia
Las medidas contra la flota fantasma forman parte de la estrategia de presión económica que la Unión Europea mantiene sobre Moscú desde el inicio de la invasión a gran escala de Ucrania en febrero de 2022.
En paquetes anteriores, el Consejo de la UE ha incluido en sus listas de sanciones a empresas navieras, operadores comerciales y embarcaciones vinculadas al transporte de petróleo ruso.
Las autoridades comunitarias también han advertido sobre los riesgos para la seguridad marítima y el medioambiente asociados a algunos de estos buques, debido a sus condiciones operativas y a posibles deficiencias en sus coberturas de seguros.
Restricciones al transporte marítimo
Las sanciones a Rusia incluyen restricciones dirigidas a determinados buques de la flota fantasma, entre ellas la prohibición de acceder a puertos de la Unión Europea y de recibir determinados servicios relacionados con el transporte marítimo.
Estas disposiciones buscan dificultar las operaciones de embarcaciones que, de acuerdo con las autoridades europeas, participan en mecanismos para evadir las restricciones al comercio de petróleo ruso.
El Consejo de la UE ha señalado que continuará aplicando medidas destinadas a reducir la capacidad de Rusia para obtener ingresos mediante actividades relacionadas con su sector energético.
Presión económica sobre Moscú
La ampliación de las sanciones a Rusia se produce en un contexto de nuevas medidas europeas contra sectores vinculados a la economía y la industria militar del país.
El 12 de octubre de 2026, los ministros de Exteriores de la UE aprobaron un paquete de sanciones selectivas que incluyó a cerca de 1,600 personas y entidades relacionadas con el complejo militar-industrial ruso.
Con estas decisiones, el bloque europeo mantiene su política de restricciones económicas y comerciales en respuesta a la guerra en Ucrania.




