Ucrania lanzó durante la madrugada de este domingo uno de los mayores ataques con drones contra San Petersburgo y la región rusa de Leningrado desde el inicio de la guerra. La ofensiva dejó al menos una persona muerta, cinco heridas y daños en instalaciones petroleras, eléctricas y logísticas, según informaron las autoridades rusas.
El ataque alcanzó dos instalaciones de almacenamiento de combustible, una subestación eléctrica, un centro logístico de comercio electrónico y un centro de datos. También se reportaron daños en un puente y varios edificios residenciales.
El gobernador de la región de Leningrado, Alexander Drozdenko, informó que los sistemas de defensa aérea rusos derribaron 145 drones durante la ofensiva.
Por su parte, el Ministerio de Defensa de Rusia aseguró haber interceptado 1,015 drones ucranianos entre la noche del sábado y la madrugada del domingo en unas 15 regiones del país, incluida Moscú. Estas cifras corresponden a reportes oficiales rusos.
San Petersburgo bajo ataque
El gobernador de San Petersburgo, Alexander Beglov, confirmó que una persona murió y otras cinco resultaron heridas y fueron hospitalizadas como consecuencia de los ataques.
Las autoridades también reportaron daños en aproximadamente una decena de edificios residenciales y dos viviendas particulares.
Los servicios de emergencia trabajaron para controlar incendios en el depósito petrolero Ruchi y en almacenes industriales del distrito de Kolpino, situado al sur de la ciudad.
El ataque también provocó restricciones de seguridad en el aeropuerto de Púlkovo y afectó una subestación eléctrica, lo que dejó a unas 20,000 personas sin suministro eléctrico, según los reportes difundidos por las autoridades.
San Petersburgo: instalaciones afectadas
Entre las infraestructuras alcanzadas figura el depósito petrolero Ruchi, una de las principales instalaciones de almacenamiento y distribución de combustible de la ciudad.
El complejo cuenta con una capacidad aproximada de 74,000 metros cúbicos y almacena productos derivados del petróleo.
Otra terminal afectada dispone de 21 depósitos de combustible, de acuerdo con la información publicada.
Los incendios generaron densas columnas de humo visibles desde distintos puntos del sur de San Petersburgo.
Una periodista de la agencia AFP constató que el humo oscurecía parte del cielo y que en el ambiente se percibía olor a quemado.
Ataques a centros logísticos
La ofensiva también alcanzó instalaciones de empresas tecnológicas y comerciales que operan en Rusia.
La compañía de comercio electrónico Ozon confirmó que uno de sus centros logísticos resultó impactado y que se produjo un incendio.
En un mensaje publicado en Telegram, la empresa informó que los servicios de emergencia trabajaban en el lugar.
Por su parte, la red social rusa VK comunicó que uno de sus centros de datos, ubicado en la región de Leningrado, había sido atacado.
La compañía aseguró que sus servicios continuaban funcionando con normalidad pese al incidente.
San Petersburgo y energía
La ofensiva contra San Petersburgo se produjo después de que el presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, anunciara la reanudación de los ataques contra refinerías rusas en respuesta a los bombardeos de Moscú sobre territorio ucraniano.
Los ataques a instalaciones energéticas forman parte de la confrontación entre ambos países, que mantienen operaciones militares contra infraestructuras consideradas estratégicas.
El bombardeo también coincidió con nuevas decisiones de Washington relacionadas con las sanciones energéticas contra Rusia.
Según la información publicada por Infobae, la Casa Blanca y el Kremlin habían acordado un suministro de diésel ruso para Estados Unidos y el mercado internacional, aunque las entregas todavía no habían comenzado.
Asimismo, el presidente estadounidense, Donald Trump, había frenado la aplicación de la denominada Ley Graham, un paquete de sanciones contra Rusia.
El mandatario también había criticado los ataques ucranianos contra instalaciones petroleras rusas.
La ofensiva de este domingo representa un nuevo episodio de la guerra iniciada con la invasión rusa a gran escala de Ucrania en febrero de 2022, mientras ambos países mantienen ataques contra objetivos militares, energéticos e industriales.




