Washington.- El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, mantiene por ahora su apuesta por una salida negociada con Irán para aliviar la crisis en torno al estrecho de Ormuz, pese a la presión de Arabia Saudita para que Washington intervenga militarmente contra los hutíes y al nuevo repunte de los precios del petróleo.
La posición de la Casa Blanca quedó expuesta después de que el príncipe heredero saudí, Mohammed bin Salman, pidiera directamente a Trump apoyo militar para frenar el avance de los hutíes, aliados de Irán, en la costa del mar Rojo.
movil.jpg)



