El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció este viernes en su red social que Estados Unidos ha llegado a un acuerdo con el Reino de Dinamarca y con Groenlandia que “otorga” a Washington “el control permanente sobre la seguridad y las demás necesidades en Groenlandia. También, que este acuerdo aborda ”por completo todas” las “numerosas preocupaciones” de la Casa Blanca. Más allá del lenguaje triunfal, faltaron muchos detalles en ese primer post en Truth, en el que no quedó claro qué cambia con respecto al acuerdo sobre la isla ártica ya existente desde 1951 entre Washington y Copenhague. Tampoco fue posible salir de dudas con los pronunciamientos oficiales que le siguieron.
Poco después del mensaje de Trump, que regresó a la Casa Blanca con la intención de comprar la isla más grande del mundo, la oficina de la primera ministra danesa, Mette Frederiksen, publicó en X un comunicado, firmado también por Groenlandia, dando por bueno el pacto. “Groenlandia, Dinamarca y Estados Unidos prevén firmar la próxima semana un acuerdo que reforzará la seguridad en el Ártico y la zona del Atlántico Norte”, dice el texto, que explica que esa firma será en el marco de la Asamblea General de las Naciones Unidas, que se celebra en Nueva York la próxima semana. “Una vez firmado, deberá someterse a los trámites parlamentarios necesarios para su entrada en vigor”, avisa el comunicado.




