SANTO DOMINGO, República Dominicana.– El periodista Ramón Tolentino denunció públicamente un plan de intimidación y amenazas dirigido contra el actor y humorista Kenny Grullón y su familia, ejecutado desde la cárcel por el delincuente que penetró a su residencia para asaltarlo. Ante la gravedad de la situación, el comunicador hizo un llamado urgente al Estado dominicano, al Presidente de la República y al Mayor General Ernesto Rodríguez García para que se otorgue seguridad física e inteligencia policial inmediata a la familia Grullón.
El periodista y panelista de Esto No es Radio Show reveló que, tras ingresar al recinto carcelario en Baní, el imputado obtuvo acceso a un dispositivo móvil con el cual comenzó a amedrentar a las víctimas. Desde la prisión, el recluso inició el envío de mensajes de amenaza a través de Instagram dirigidos a Kenny Grullón y a sus familiares, exigiéndoles retirar la querella legal antes de que concluya el período de coerción.
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El hecho delictivo ocurrió el pasado 2 de octubre, cuando el asaltante penetró por la puerta trasera de la vivienda de Grullón. El delincuente, armado con un cuchillo, interceptó al artista, lo arrojó al suelo, lo amordazó y lo ató de manos y pies utilizando cables de una plancha eléctrica y cargadores, mientras su esposa, la comunicadora Ana Rosina Troncoso, sus hijos y su nieta se encontraban en las habitaciones. Durante el asalto, el agresor sustrajo un teléfono iPhone 13 Pro Max, un anillo y dinero en efectivo.
El imputado fue identificado por las autoridades como Jeffrey Manuel Jiménez, alias «Babo», «El Vago» o «Jeffrey», originario de Haina. Según expuso Tolentino, el individuo cuenta con un peligroso prontuario de 19 registros en la Fiscalía y la Policía Nacional entre los años 2019 y 2025 por delitos de robo, amenazas y violencia intrafamiliar, habiendo sido arrestado en múltiples ocasiones en Baní. Tras su captura por agentes policiales y del DICRIM, la justicia dictó tres meses de prisión preventiva como medida de coerción en el centro penitenciario de Baní.
Plan de intimidación orquestado desde prisión
«Este criminal se ha dado a la tarea, desde que llegó, de amenazar e intimidar para decirle a Kenny Grullón que tiene que ceder la demanda cuando se cumplan los tres meses», advirtió Tolentino, señalando que el hermetismo y la prudencia inicial guardada por la familia fueron interpretados erróneamente por el agresor como una señal de temor.
Petición formal de protección y traslado de alta seguridad
Frente a la vulnerabilidad de la familia y el riesgo de represalias, Tolentino solicitó la intervención inmediata de los organismos de seguridad del Estado:
Asignación de custodia policial e inteligencia: Establecimiento de seguridad pública fija en la residencia de Kenny Grullón, junto a dos agentes de inteligencia para resguardar a la familia durante sus desplazamientos.
Traslado a un centro de máxima seguridad: Transferencia inmediata del recluso Jeffrey Manuel Jiménez desde la cárcel de Baní hacia el recinto de Las Parras u otro penal de alta seguridad, evitando que continúe operando teléfonos móviles e intimidando a sus víctimas.
«Atención a las autoridades, atención al país: en este preciso momento la familia de Kenny Grullón tiene que ser vigilada. Hay que ponerle seguridad por parte del Estado dominicano», enfatizó el comunicador.
Por su parte, la familia del comediante ha expresado la profunda conmoción emocional causada por el suceso. Su hijo, Javier Grullón, detalló en sus redes sociales el nivel de violencia vivido y reconoció la pronta respuesta inicial de las autoridades:
«Mi papá está físicamente bien, gracias a Dios, pero está muy traumatizado y afectado por todo lo que acaba de vivir».




