La crisis migratoria que atraviesa Ceuta ha obligado a reforzar también la respuesta sanitaria. El Ministerio de Sanidad ha convocado para el lunes 24 de agosto una reunión extraordinaria de la Comisión de Salud Pública con las comunidades autónomas para activar un mecanismo de solidaridad que permita enviar vacunas a la ciudad autónoma.
La reunión se celebrará por videoconferencia y pretende asegurar el suministro de dosis que permitan ampliar la protección de las personas que permanecen en Ceuta tras la entrada masiva registrada a finales de julio. Entre las vacunas que se quieren movilizar están las correspondientes a triple vírica, varicela, poliomielitis, tétanos y difteria.
El refuerzo llega después de semanas de fuerte presión sobre la sanidad ceutí. Desde la llegada masiva de personas procedentes de Marruecos, los servicios sanitarios han tenido que atender a miles de migrantes en centros de salud, hospitales y dispositivos desplegados en distintos puntos de la ciudad.
Sanidad calcula que unas 5.800 personas migrantes han recibido atención sanitaria desde el inicio de la crisis, mientras la Cruz Roja también ha realizado miles de asistencias. El Ministerio admite que existen áreas especialmente tensionadas, aunque mantiene que no se ha producido un colapso general del sistema.
La situación ha generado, además, denuncias de profesionales sanitarios por la sobrecarga de trabajo y por las dificultades para realizar un seguimiento adecuado de todos los pacientes.
Tuberculosis, sarna y gastroenteritis
En las últimas semanas se han detectado casos de gastroenteritis, sarna, impétigo y tuberculosis, enfermedades que pueden verse favorecidas por las condiciones de hacinamiento y la falta de acceso regular a higiene y atención sanitaria.
Los expertos, sin embargo, han insistido en una cuestión fundamental: el riesgo sanitario está relacionado principalmente con las condiciones de vida y no con el origen de las personas. La Sociedad Española de Epidemiología ha pedido evitar cualquier estigmatización de la población migrante y recuerda que estas enfermedades no deben presentarse como consecuencia de la inmigración.
También se ha señalado que algunos de los casos ya estaban diagnosticados antes de la llegada a España y que el riesgo epidemiológico para la población ceutí se considera actualmente bajo.
Además de movilizar vacunas, el Ministerio prepara una nueva visita oficial para evaluar directamente la situación. Una delegación encabezada por el secretario de Estado de Sanidad, Javier Padilla, analizará el impacto de la crisis sobre el Hospital Universitario y los servicios de Atención Primaria.
La visita se producirá pocos días después del desplazamiento realizado por la ministra Mónica García, que reconoció que el sistema sanitario se encontraba tensionado, aunque rechazó hablar de colapso.
El Gobierno pretende así obtener una fotografía más precisa de las necesidades de Ceuta y determinar qué recursos adicionales son necesarios para afrontar una situación que se prolonga desde finales de julio.
Una crisis que supera a la sanidad
El envío de vacunas es solo una parte de la respuesta que las administraciones están intentando articular. La entrada masiva de migrantes ha generado problemas de alojamiento, atención a menores, seguridad y gestión de los espacios públicos, además de una fuerte presión sobre los servicios sanitarios.
En este contexto, la prioridad sanitaria pasa ahora por prevenir nuevos contagios, garantizar el acceso a la vacunación y mejorar las condiciones de quienes todavía permanecen en asentamientos improvisados.
La decisión de recurrir a las comunidades autónomas muestra, además, que Ceuta necesita una respuesta coordinada entre distintas administraciones. El objetivo inmediato es evitar que la presión asistencial derive en nuevos problemas de salud pública mientras continúa la búsqueda de una solución más amplia a la crisis migratoria.
El reto no consiste únicamente en disponer de más vacunas. La situación exige también espacios adecuados, personal suficiente, seguimiento médico y condiciones de higiene que permitan controlar los casos existentes y evitar que aparezcan nuevos focos. La reunión del lunes será, por tanto, un nuevo paso para medir hasta dónde tendrá que llegar el refuerzo sanitario en Ceuta. @mundiario




