A los 17 años, Nathalia Gadelha ya volaba aviones. A los 20, murió en la cabina del Learjet 60 que se desplomó en Palm Beach County, el condado donde había crecido y donde aprendió a amar los cielos. Tenía raíces brasileñas, aunque nació y vivió en Florida junto a su familia.
El domingo 1 de noviembre de 2026, la aeronave en la que Gadelha se desempeñaba como copiloto cayó en Greenacres durante un vuelo que partió desde el Aeropuerto Internacional Austin-Bergstrom, en Texas, con destino a las Bahamas. Según informaron las autoridades estadounidenses citadas por NBC Miami, las nueve personas a bordo fallecieron.
Su madre, Camila Gadelha Corteleti, y su padrastro, Thiago Corteleti, confirmaron que ella era la copiloto del vuelo. En declaraciones a CNN Brasil, Camila precisó el rol de su hija a bordo: “Era copiloto y no podía tomar decisiones”.
Nathalia Gadelha obtuvo su licencia de piloto privado antes que su licencia de conducir
Gadelha tenía 17 años en octubre de 2023 cuando recibió su licencia de piloto privado, una credencial que habilita a volar aeronaves de uso no comercial. Lo hizo mientras cursaba el último año en West Boca Raton High School, sin haber obtenido aún el carnet de conducir
En una entrevista concedida ese mismo año a CBS12 —donde fue identificada como Nathalia Filgueiras—, la joven describió con humor esa paradoja: “La gente dice ‘¿no puedes manejar?’ y yo les digo ‘sí, pero puedo volar’”, según recogió el medio.
Su vínculo con la aviación había comenzado en su infancia en Boca Ratón. Según relató su madre a The New York Times, a su hija le gustaba ir al aeropuerto de esa ciudad para observar despegues y aterrizaje. Cerca de los 12 años manifestó su deseo de ser piloto.
En 2020 inició sus primeras lecciones formales, acompañada por su padre, quien había aprendido a pilotear por afición en 2018. El costo de esa licencia inicial fue financiado por el programa Aviation Academy del Distrito Escolar de Palm Beach County (School District of Palm Beach County), una iniciativa que ese año incorporó el acceso a certificaciones de vuelo para sus estudiantes.
Una carrera en construcción: de la secundaria a la cabina de un jet privado
Tras graduarse de West Boca Raton High School, Gadelha continuó su formación en American Flyers, una escuela de vuelo con base en Adison, Texas, que también opera una sede en Pompano Beach, Florida. Allí profundizó su preparación y amplió sus certificaciones.
En una publicación reciente en redes sociales, compartió un video junto a su pareja, Justin, en el que destacó que ambos, con menos de 21 años, ya contaban con licencia comercial, habilitación multimotor, certificación de vuelo por instrumentos y título de instructor de vuelo —conocido en inglés como CFI (Certified Flight Instructor)—. Según confirmó su padrastro a CNN Brasil, al momento del accidente Gadelha acumulaba más de 1.300 horas de vuelo.
Asimismo, su madre indicó a The New York Times que su hija se había desempeñado para Upper Jets, una compañía de vuelos chárter privados con base en Fort Lauderdale.
Su objetivo declarado era convertirse en piloto comercial de aerolíneas. En la entrevista de 2023 con CBS12, explicó que eligió ese camino porque quería diferenciarse: “Me gusta ser diferente a todos, así que para mí es genial que no sea algo tan común”, señaló según el medio.
En el plano laboral, su madre indicó a The New York Times que su hija se había desempeñado para Upper Jets, una compañía de vuelos chárter privados con base en Fort Lauderdale. A los 20 años, ya formaba parte de la tripulación de vuelos ejecutivos, una posición que demanda habilitaciones avanzadas respecto a una licencia privada estándar.
El Learjet se desplomó sobre Greenacres tras reportar turbulencia, hielo y lluvia
Según los registros de comunicaciones de control aéreo citados por NBC Miami y The New York Times, la tripulación del Learjet 60 notificó condiciones adversas —turbulencia moderada, formación de hielo ligero y precipitaciones— y consultó si era posible ascender a 37.000 pies antes de declarar la emergencia. Poco después, la aeronave experimentó una pérdida brusca de sustentación: los registros registraron un descenso a más de 20.000 pies (unos 6.100 metros) por minuto previo al impacto en Greenacres, sin que se reportaran personas lesionadas en tierra.Las imágenes capturan la caída en picada del jet privado sobre South Military Trail, en Greenacres, antes del impacto.
De acuerdo con la información divulgada por la Administración Federal de Aviación (FAA), el vuelo había partido desde el Aeropuerto Internacional Austin-Bergstrom con destino al Aeropuerto de North Eleuthera, en las Bahamas. Las causas del accidente aún están bajo investigación.
Las condiciones meteorológicas reportadas por la tripulación forman parte del expediente, pero las autoridades no han establecido hasta el momento una relación causal entre esos factores y el siniestro.
La FAA y la NTSB investigan las causas del accidente en Palm Beach County
La Junta Nacional de Seguridad en el Transporte (NTSB) y la FAA intervienen en la investigación oficial del accidente. Ambos organismos son los responsables habituales de determinar las causas de los siniestros aéreos en territorio estadounidense: la NTSB conduce la investigación de seguridad y emite conclusiones y recomendaciones, mientras que la FAA ejerce funciones de regulación y supervisión de la aviación civil.
Se trata de información preliminar. Los resultados definitivos de la investigación pueden demorar meses, dado que el proceso incluye el análisis de las cajas negras —los registradores de datos de vuelo y de voz de cabina—, la reconstrucción de la trayectoria de la aeronave y la revisión de los registros de mantenimiento y habilitaciones de la tripulación.
Hasta que concluyan las pesquisas, las autoridades no han atribuido responsabilidades ni determinado una causa del accidente.
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