Calificación WIRED (6/10)
El verano pasado, Samsung lanzó el Galaxy Watch9 junto con el Galaxy Watch Ultra2, su reloj inteligente más robusto y resistente a los golpes, pensado para las aventuras al aire libre.
El Watch9 es la opción para el día a día, y se trata de un reloj inteligente y monitor de actividad física sólido, con un sinfín de funciones relacionadas con la salud. Está disponible en un tamaño de 40 mm en colores crema y grafito, y en un tamaño de 44 mm en grafito y plata, a partir de 80 dólares. Sin embargo, en comparación con el Galaxy Watch8 del año pasado, se trata de una actualización modesta. Cuenta con un procesador más rápido, una batería de capacidad ligeramente superior y un conjunto ampliado de métricas de bienestar.
Tras dos semanas probando el modelo de 40 mm, no diría que valga la pena cambiar del Watch8 al Watch9. Pero si tienes un Galaxy Watch más antiguo o formas parte del ecosistema de Samsung y estás buscando un reloj inteligente, el Watch9 es la mejor opción.
Una cara familiar
La principal novedad en cuanto a hardware del Galaxy Watch es su nuevo procesador. Ahora utiliza la plataforma Snapdragon Wear Elite de Qualcomm, que, según Samsung, mejora el rendimiento de la CPU y la GPU, además de la eficiencia. En las pruebas, el reloj respondió con fluidez al desplazarse por los menús, al iniciar aplicaciones y al cerrar notificaciones.
Wear OS 7 también añade más widgets personalizables y actualizaciones en tiempo real de las aplicaciones compatibles. Una de las novedades más interesantes es la función "raise-to-talk" (levanta para hablar) para Gemini. Basta con llevar la muñeca hacia la boca para empezar a hablar con el asistente de IA de Google. El Google Pixel Watch lleva ya dos generaciones incorporando esta función, así que me alegra ver que Samsung por fin se ha puesto al día.
Samsung también ha aumentado ligeramente la capacidad de la batería. El modelo de 40 mm cuenta con una de 390 mAh (frente a los 325 mAh anteriores), mientras que los modelos de 44 mm incorporan una batería de 445 mAh (frente a los 435 mAh anteriores). Por desgracia, eso no se traduce en una mejora de la autonomía, lo que probablemente se deba a que la pila se utiliza para alimentar el conjunto ampliado de funciones de salud del reloj. Samsung sigue estimando hasta 30 horas de autonomía, pero yo obtuve una media más cercana a las 25 horas con la pantalla siempre encendida activada. Es suficiente para aguantar un día y una noche completos, pero no como para olvidarse de la recarga. Una carga completa también me llevó unos 100 minutos en promedio, lo que es significativamente más tiempo que los 45 minutos que tarda el Pixel Watch 5 en llegar a la carga completa.
Foto: Boutayna Chokrane




