Panamá registró este martes 27 de octubre una nueva réplica de magnitud 5,7 en la región del Pacífico, cerca de isla Coiba, provincia de Veraguas, elevando a más de 1.152 los movimientos sísmicos contabilizados desde el terremoto de magnitud 7,5 ocurrido el pasado 9 de octubre.
El temblor se produjo a las 10:26 de la mañana y generó preocupación entre los residentes de las zonas afectadas, luego de varios días en los que las réplicas se habían mantenido por debajo de magnitud 5.
El Instituto de Geociencias de la Universidad de Panamá confirmó que el movimiento forma parte de la secuencia sísmica iniciada hace 18 días y aseguró que mantiene un monitoreo permanente de las fallas geológicas.
Panamá mantiene vigilancia por nuevas réplicas
El director del Instituto de Geociencias, Néstor Luque, explicó que el sismo ocurrió en una sección del sistema de fallas Azuero-Soná, aproximadamente a 15 kilómetros de isla Coiba.
La profundidad estimada fue de ocho kilómetros, aunque los especialistas advirtieron que los parámetros iniciales podrían ser ajustados tras nuevas evaluaciones.
Luque señaló que, pese a la magnitud de esta réplica, la actividad sísmica mantiene una tendencia general a disminuir.
Según el experto, los movimientos más frecuentes se sitúan actualmente entre magnitudes 3 y 4, mientras los intervalos entre eventos comienzan a ampliarse.
No obstante, aclaró que pueden producirse réplicas de mayor intensidad durante el proceso de reajuste de las estructuras geológicas.
Más de 1.152 movimientos tras terremoto del 9 de octubre
Los registros del Instituto de Geociencias muestran que la actividad sísmica continúa, aunque con variaciones en la cantidad de temblores diarios.
Durante el viernes 23 y el sábado 24 de octubre se contabilizaron 36 réplicas cada día, mientras que el domingo 25 se registraron 29.
Para la mañana del lunes, las autoridades habían documentado 1.056 movimientos posteriores al terremoto principal.
Con la actividad registrada hasta este martes, la cifra superó los 1.152 eventos.
Los especialistas explicaron que una réplica de mayor magnitud no significa necesariamente que la secuencia sísmica esté aumentando de forma sostenida.
Detectan temblores en otras regiones de Panamá
Además de las réplicas asociadas al terremoto de Azuero, las autoridades han registrado movimientos sísmicos en Bocas del Toro y la comarca Guna Yala.
Sin embargo, los científicos aclararon que estos eventos corresponden a sistemas geológicos diferentes y no guardan relación directa con la secuencia que afecta al Pacífico central.
Uno de los temblores alcanzó magnitud 4,0 cerca de Chiriquí Grande, con una profundidad aproximada de cinco kilómetros.
Otro movimiento, de magnitud 3,5, ocurrió al oeste de Gaigirgordub, entre Colón y Guna Yala, a unos 27 kilómetros de profundidad.
Estos registros forman parte de la actividad sísmica que los organismos científicos monitorean en distintas zonas del territorio panameño.
Terremoto provocó desplazamientos y hundimientos del terreno
Las investigaciones posteriores al terremoto del 9 de octubre han identificado modificaciones importantes en la superficie terrestre.
En Búcaro, provincia de Los Santos, mediciones preliminares realizadas por el investigador Isaac Guerra Araúz revelaron desplazamientos horizontales de entre uno y 1,20 metros.
También se identificaron movimientos verticales cercanos a un metro.
En Isla Cañas, los estudios documentaron hundimientos del terreno de entre 15 y 30 centímetros, además de deformaciones asociadas al terremoto.
Estas observaciones permitirán a los especialistas comprender mejor la distribución de la energía liberada y evaluar posibles riesgos en las comunidades afectadas.
El Instituto de Geociencias continúa desarrollando trabajos de campo mediante el uso de drones, observaciones geológicas y la instalación de estaciones adicionales de monitoreo.
Dos muertos y miles de damnificados por terremoto en Panamá
El terremoto principal, registrado el 9 de octubre a las 12:56 del mediodía, tuvo una magnitud de 7,5 y su epicentro se localizó a 39 kilómetros al noroeste de Tonosí, a una profundidad aproximada de 10 kilómetros.
Durante las primeras horas posteriores al evento se produjeron numerosas réplicas, incluida una de magnitud 6,9.
De acuerdo con el balance del Sistema Nacional de Protección Civil (Sinaproc), actualizado al 26 de octubre, la emergencia ha dejado dos personas fallecidas y 27 lesionadas.
Las autoridades han evaluado 13.681 viviendas y registrado a 44.885 personas mediante los procedimientos oficiales de evaluación de daños y necesidades.
También se reportaron afectaciones en 619 centros educativos y 120 instalaciones de salud.
Actualmente, 5.642 personas permanecen alojadas en 152 albergues habilitados para atender a las familias afectadas.
Autoridades mantienen asistencia humanitaria
La respuesta de emergencia incluye el transporte de más de 208.317 libras de suministros por vía aérea y la distribución terrestre de más de 365 toneladas de ayuda.
Estas operaciones han permitido brindar asistencia a 175 comunidades, mientras continúan las evaluaciones de viviendas, edificios públicos e infraestructuras esenciales.
Las autoridades trabajan en la recuperación de las zonas afectadas y en la identificación de lugares que todavía presentan condiciones de riesgo.
Aunque los especialistas consideran que la actividad sísmica muestra una reducción progresiva, advierten que las réplicas podrían prolongarse durante varias semanas.
Por esa razón, recomiendan a la población mantener las medidas de prevención, evitar ingresar a estructuras dañadas y seguir las informaciones emitidas por los organismos oficiales.
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