SANTO DOMINGO.-República Dominicana adecúa su producción de cacao a las nuevas normativas de la Unión Europea, medidas enfocadas en demostrar el origen de las plantaciones y garantizar que el cultivo cumpla con las exigencias ambientales establecidas por ese mercado.
En dicho proceso la Representación de la Unión Europea acompaña al país para hacer una trazabilidad del cacao; es decir, que la producción sea compatibles con el medio ambiente y que no proceda de terrenos donde haya ocurrido deforestación.
Benítez explicó que el proyecto permitió trabajar con 740 pequeños productores de cacao de la provincia Monte Plata, a quienes se les realizó la ubicación geográfica de sus terrenos.
“A todos ellos se les ha hecho su ubicación geográfica, que es lo que hay que mandar a la Unión Europea. A todos ellos ya se les hizo su cuadrante, se les hizo una capacitación, un entrenamiento”, señaló.
Indicó que el proyecto concluyó de manera exitosa y que el proceso permite a estos pequeños productores contar con la información necesaria para continuar exportando su cacao hacia la Unión Europea.
La ubicación geográfica permite que el comprador europeo pueda demostrar ante las autoridades de ese mercado el lugar de origen del cacao y verificar mediante imágenes satelitales las condiciones que presentaba el terreno años atrás. “Con la ubicación geográfica, el comprador de la Unión Europea tiene que demostrarle a la autoridad que ese cacao, mírelo aquí, mire el cacao actualmente. Se ve en el satélite cinco años atrás, 2020, y ve que estaba reforestado”, explicó.
El reto productividad
El cumplimiento de las nuevas normas europeas se suma a otros desafíos que enfrenta la producción de cacao en República Dominicana.
Benítez señaló que el país necesita sembrar entre 300 mil y 400 mil tareas adicionales de cacao para aprovechar las oportunidades que ofrece el mercado y la imagen que ha alcanzado el producto dominicano.
“Tenemos que sembrar todavía entre 300 y 400 mil tareas adicionales de cacao, porque hay un mercado, tenemos un mercado nicho, tenemos un mercado y tenemos una imagen como país”, expresó. Planteó la necesidad de desarrollar un programa de modernización y resiembra de los cacaotales, debido a que algunas plantaciones tienen alrededor de 50 años.
Explicó que la renovación debe realizarse por tramos y sin eliminar los árboles que proporcionan sombra al cultivo. “Cuando tú repones este campo, lo resiembras, tú no le tocas su sombra, la sombra de amapola, la sombra de cabirma, la sombra de caoba, eso no se toca; se toma la mata de cacao, se siembra con una plantación nueva”, explicó Benítez a EL DIA.
A esto agregó la necesidad de aplicar programas de poda, fertilización y seguimiento para preservar las plantaciones y prepararlas frente a enfermedades, además de elevar su productividad.
Aumentar el rendimiento de las plantaciones es clave, subrayó al apuntar que actualmente se obtienen unas 50 libras por tarea, equivalentes a medio quintal, resaltó Benítez a EL DÍA.
Nuevas zonas
Barahona y Pedernales, provincias vinculadas tradicionalmente a la producción de café, motivados por los incrementos de precios de cacao en los últimos años comenzaron a incorporarse a la producción de ese producto.
Hecmilio Galván, director ejecutivo del Fondo Especial para el Desarrollo Agropecuario, dijo que esa expansión de siembra de cacao es parte de una estrategia de diversificación productiva que busca ampliar las zonas dedicadas a este cultivo.
Destacó que el cacao puede permanecer produciendo durante décadas, razón por la que considera necesario concentrar esfuerzos en mejorar el rendimiento de las plantas ya sembradas.
Galván explicó que el cambio forma parte de una línea de trabajo que procura orientar a los productores de esas provincias hacia el cacao. “Como parte de este proceso, se han entregado casi 300,000 plantas en la zona y se han instalado dos viveros para continuar con la siembra”, resaltó al indicar que en el país se requiere hacer un cambio cultural de mirar la siembra de cacao como una actividad empresarial.
Hecmilio Galván, director del FEDA.
“Cambio cultural es lo principal que quiere desarrollar, enseñar al productor a producir mejor y a producir más productos de lo que tiene la planta sembrada”, explicó.
El enfoque debe ser que la prioridad no consiste solamente en sembrar nuevas plantas, sino en lograr que las plantaciones existentes aumenten su producción. “Lo principal ahora mismo no es sembrar una planta, sino poner la planta a producir”, sostuvo.
La institución también ha promovido el consumo interno de chocolate mediante ferias y apoyo a empresas dedicadas a su elaboración, debido a que gran parte del cacao producido en el país se destina al exterior. El funcionario indicó que existen 25 empresas pequeñas y grandes dedicadas a la fabricación de chocolate, con una participación de mujeres.
FEDA asiste a productores cacao
Asistencia. El Fondo Especial para el Desarrollo Agropecuario informó que entregó dos mil de plantas de cacao en diferentes zonas del país, con especial atención a las áreas afectadas por el huracán Fiona, entre ellas El Seibo, Monte Plata, Samaná, María Trinidad Sánchez y La Altagracia.
También construyó centros de acopio para que las asociaciones de productores puedan llevar allí el cacao y luego venderlo a las empresas.
Se han construido tres centros de acopio poscosecha y queda uno pendiente de terminación, los cuales está ubicados en Guaranico, Puerto Plata, y Arroyo Grande, en la provincia de El Seibo.
También se han entregado herramientas para la poda y el manejo de las plantaciones, con el objetivo de mejorar.




