El largo proceso de producción de una película está marcado por decisiones que pueden cambiar por completo el resultado final. Desde el guion y el reparto hasta los escenarios, la fotografía o el montaje, cada elección determina el camino que seguirá una historia antes de llegar a las pantallas. Nomad Shadow parte precisamente de uno de esos recorridos para contar la historia de una mujer que se encuentra dividida entre el lugar del que procede y la vida que construyó lejos de él.
La película presenta a Mariam, una joven saharaui que vivió durante diez años en España antes de ser deportada al Sáhara Occidental. Su regreso no supone una vuelta sencilla a casa. Su familia no la recibe como esperaba y, además, las normas y expectativas que encuentra en su tierra natal chocan con la forma de pensar que ha desarrollado durante su estancia en Europa.
Mariam se encuentra así ante una realidad que le resulta difícil de aceptar. Desesperada por regresar a Europa, necesita conseguir dinero para poder emprender el camino de vuelta. Sin embargo, su hermano Alwali trata de impedir que trabaje en su negocio de drogas porque quiere protegerla de los riesgos asociados a esa actividad.
Una vida marcada por dos realidades
Mientras busca una salida a su situación, Mariam encuentra apoyo en Sid, uno de sus amigos, y en Gaila, la novia marroquí de Alwali. Ambos forman parte de una red de relaciones que acompaña a la protagonista mientras intenta encontrar una alternativa a las circunstancias que la rodean.
La imposibilidad de adaptarse a su antiguo entorno lleva a Mariam a tomar decisiones cada vez más arriesgadas. Su deseo de regresar a Europa la acerca a una red de traficantes de hachís, una vía que aparece como una posible solución para conseguir el dinero que necesita.
La película está dirigida y escrita por Eimi Imanishi y cuenta con Nadhira Mohamed, Ghizlane L'Koucha y Núria Deulofeu en el reparto principal. Nomad Shadow llegará a los cines el 2 de octubre.




