El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, respondió este viernes a la decisión de Turquía de pedir una alerta internacional para facilitar su detención y la de otros funcionarios, y vinculó la iniciativa de Ankara con una disputa por la actividad militar de ambos países en Siria.
La reacción de Netanyahu se produjo después de que el ministro turco de Justicia, Akin Gürlek, anunciara que su cartera había solicitado activar mecanismos internacionales de búsqueda contra el jefe del Gobierno israelí y otros responsables. La petición se inscribe en un proceso abierto en Turquía por las operaciones contra una flotilla que intentaba llegar a Gaza.
Desde la oficina de Netanyahu calificaron la actuación turca como un “intento patético de intimidar a los líderes y soldados de Israel”. El comunicado dirigió un ataque personal contra el presidente Recep Tayyip Erdogan, a quien describió como un “dictador antisemita” y acusó de perseguir a opositores y de respaldar a Hamas.




