Mike McFarland, reconocido actor de doblaje en las versiones en inglés de One Piece y Dragon Ball Z, falleció el pasado miércoles tras una larga lucha contra el cáncer cerebral. Tenía 56 años.
McFarland era un veterano de la industria del doblaje, conocido por interpretar a personajes como el Maestro Roshi y Yajirobe en Dragon Ball y Dragon Ball Z, además de dar voz a Buggy el Payaso en One Piece. Entre sus otros papeles más destacados figuran Jean Kirstein en Ataque a los Titanes, Jean Havoc en Fullmetal Alchemist y Teppei Sugo en Psycho-Pass.
Crunchyroll, el servicio de streaming de anime, lamentó públicamente su fallecimiento a través de un comunicado en el que destacó el legado que McFarland dejó tanto en la industria como entre los seguidores del género. La compañía lo describió como un talento excepcional y un buen amigo para muchos de sus compañeros, a quien echarán profundamente de menos.
Una carrera consolidada en Funimation
McFarland inició su trayectoria profesional en 1997, cuando se convirtió en uno de los primeros actores de doblaje contratados por Funimation Entertainment en Texas. Con el paso de los años se transformó en una figura clave dentro del mundo del anime, desempeñando funciones como productor ejecutivo, director de doblaje y adaptador de guiones en numerosas producciones de Funimation, hoy integrada en Crunchyroll.
Entre los títulos en los que participó se incluyen Sky Master en Heaven's Lost Property, Goemon Ishikawa en Lupin III: la mujer llamada Fujiko Mine y otras cintas de la saga Lupin III, así como el personaje de George en Detective Conan. Su trabajo más reciente abarcó papeles como Hiroshi Odokawa en Odd Taxi, el Gran Lobo Malo en Date A Live IV y EG Mine en Trigun Stampede, lo que confirma la vigencia de su carrera hasta sus últimos años de actividad.
Una enfermedad diagnosticada como glioblastoma
Los problemas de salud de McFarland comenzaron en enero de 2025, cuando se vio obligado a retirarse de la Comic Con de Florida Central debido a un tumor cerebral. Sus compañeros de profesión, J. Michael Tatum y Brandon McInnis, organizaron una campaña de financiación colectiva en GoFundMe para costear un asistente médico a domicilio que le permitiera afrontar el tratamiento con mayor comodidad.
El actor se sometió a varias intervenciones quirúrgicas, pero finalmente los médicos confirmaron que el tumor correspondía a un glioblastoma, un tipo de cáncer cerebral especialmente agresivo y de rápida progresión. Pese al tratamiento, la enfermedad avanzó hasta provocar su fallecimiento a los 56 años.
La noticia de su muerte ha generado una ola de mensajes de cariño por parte de actores, directores y aficionados que crecieron escuchando su voz en series y películas de animación japonesa. Su legado permanece en decenas de producciones que marcaron a varias generaciones de espectadores hispanohablantes que disfrutaron del anime a través de sus doblajes al inglés.
El fandom del anime también ha recordado su cercanía con los seguidores en convenciones y encuentros, donde McFarland era habitual asistente antes de que su enfermedad se lo impidiera. Su trayectoria queda como una de las más prolíficas dentro del doblaje estadounidense de animación japonesa.
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