São Paulo.– El Gobierno del presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, anunció este viernes la prohibición de las apuestas deportivas y los casinos en línea en el país, nueve días antes de las elecciones presidenciales y legislativas previstas para el 4 de octubre.
Durante un acto celebrado en São Paulo, Lula presentó la medida acompañado de varios de sus ministros y anunció el veto a las llamadas “bets”, que abarcará los distintos tipos de apuestas digitales y la publicidad relacionada con estas empresas.
El Gobierno también prevé enviar al Congreso, mediante un trámite de urgencia, un proyecto de ley para incorporar la actividad al Código Penal y reforzar las medidas contra el juego ilegal, según explicó el ministro de Hacienda, Dario Durigan.
El decreto comenzará a tener vigencia una vez sea publicado en el Diario Oficial. Sin embargo, el Parlamento deberá convalidarlo dentro de un plazo máximo de 120 días para que la medida mantenga su validez.
Lula también anunció la ampliación de un programa de renegociación de deudas para las familias, con el propósito de incluir préstamos más antiguos y ampliar las alternativas de acceso al crédito.
El presidente brasileño ha señalado en los últimos meses los efectos económicos y sociales que, según su Gobierno, están relacionados con el crecimiento de las apuestas digitales. En declaraciones citadas durante el anuncio, Lula ha cuestionado el impacto de las plataformas sobre el endeudamiento de las familias.
La decisión se produce después de un proceso de regulación que comenzó con la legalización de las apuestas deportivas en 2018 y que posteriormente incorporó los juegos en línea. Actualmente, la Secretaría de Premios y Apuestas del Ministerio de Hacienda mantiene un sistema de autorización, fiscalización y monitoreo de las plataformas que operan legalmente.
El mercado también ha recibido restricciones adicionales durante este año. Entre ellas se encuentra el bloqueo de acceso a plataformas autorizadas para beneficiarios de determinados programas sociales y personas que se encuentran en procesos específicos de renegociación de deudas.
Además, más de un millón de brasileños habían solicitado voluntariamente su autoexclusión de las plataformas autorizadas hasta mediados de septiembre, mediante una herramienta desarrollada por el Gobierno para limitar el acceso a las apuestas.
En paralelo, las autoridades brasileñas han intensificado las acciones contra las plataformas que operan al margen de la regulación. El Ministerio de Justicia informó esta semana sobre la eliminación de más de 1,300 páginas y perfiles utilizados para promocionar sitios irregulares de apuestas en redes sociales.
Lula: Impacto económico y deportivo
La prohibición anunciada por Lula también tendrá repercusiones sobre sectores que se han beneficiado del crecimiento de las apuestas digitales, particularmente los clubes de fútbol y los medios de comunicación.
Las empresas del sector se han convertido en importantes patrocinadores de equipos del Campeonato Brasileño. Ante versiones sobre una posible prohibición, varios clubes, entre ellos Palmeiras y Flamengo, expresaron públicamente su preocupación por el impacto económico que tendría la desaparición de estos ingresos.
El debate también involucra la recaudación tributaria generada por las apuestas legales y los recursos destinados a diferentes actividades económicas.
Al mismo tiempo, las autoridades brasileñas han argumentado que el fortalecimiento de los controles busca reducir los riesgos asociados con el uso problemático de las plataformas y proteger a sectores considerados vulnerables.
El Ministerio de Salud mantiene además una campaña nacional para informar sobre los riesgos relacionados con las apuestas en línea y los servicios disponibles en el sistema público de salud para quienes presenten problemas vinculados al juego.
Lula defendió la medida como parte de las acciones de su Gobierno frente al crecimiento de las apuestas digitales, mientras el proceso deberá continuar ahora en el Congreso brasileño.
La decisión llega en un escenario electoral de alta competencia. Un sondeo de Datafolha divulgado esta semana situó a Lula con 40 % de las intenciones de voto para la primera vuelta, frente al 36 % del senador Flávio Bolsonaro, una diferencia que se encuentra dentro del margen de error de la encuesta.
Con la entrada en vigor del decreto y su posterior trámite parlamentario, Brasil inicia una nueva etapa en la regulación de las apuestas digitales, mientras el Gobierno deberá definir cómo se aplicará la prohibición y cómo se enfrentarán las posibles actividades del mercado ilegal.




