México está en boca de todos por el Mundial, y vamos a aprovechar eso para hablar de una serie mexicana infravalorada, pero que demuestra la realidad que la FIFA expuso del país.
Las azules es una serie de Apple TV que se ambienta en el Distrito Federal en 1971, cuando las demandas sociales dieron pie al proyecto de Las Azules, integrar a mujeres a las fuerzas policiales para así demostrar su apoyo al empoderamiento femenino.
Es así que conocemos a María, Ángeles, Valentina y Gabina, quienes se enlistan y tras superar el entrenamiento descubren que el resto de policías no las ven más que como secretarias; sin embargo la ciudad se enfrenta a un feminicida, y ya que nadie las escucha, ellas comienzan su propia investigación, ignorando las acusaciones falsas de la policía para indagar donde nadie más busca, y escuchar a otras mujeres que tienen pistas sólidas pero que ningún hombre decide oír.
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Una serie atemporal
Esta es una serie feminista al por mayor, donde en 10 capítulos presentan una historia interesante y sólida, donde Ximena Sariñana se avienta un papelón al retratar a una mujer autista; y Bárbara Morí sabe llevar las riendas de la trama, que por demás combina extraordinariamente los dramas personales de cada una con un misterio puro, y que pese a la época donde está ambientada, se siente tan cercana.
El Mundial no solo ha revelado el ímpetu nacionalista de los mexicanos, también la indiferencia y misoginia de algunos, hombres que alegan que las Madres Buscadoras no deben hacer su relajo en medio del Mundial, y a su vez exhibió a un Gobierno que busca pintar un retrato inexacto del país, donde aparentar que hacen bien las cosas pasa por encima de las injusticias que su gente vive día a día; y eso es exactamente lo que Las azules retrata.
Eso sí, te advertimos que los primeros tres capítulos sirven de presentación, los siguientes cuatro te anclan a la historia, pero cuando toca turno de los últimos tres, ya no te vas a poder despegar, y culmina con un cierre tan amargo que se siente real, porque la mujer enfrentó, enfrenta y enfrentará una sociedad machista; y que nos recuerda a la entrañable Judith Butler cuando dijo “Cualquiera que sea la libertad por la que luchamos, debe ser una libertad basada en la igualdad”. @mundiario




