La destrucción de puentes y carreteras mantiene aisladas a varias comunidades, mientras equipos de emergencia buscan a cientos de personas que permanecen desaparecidas tras las inundaciones.
Naciones Unidas .– Las labores de rescate continúan en Nepal luego de la devastadora riada que golpeó el norte del país, mientras la destrucción de carreteras y puentes dificulta el acceso de los equipos de emergencia a las comunidades más afectadas.
La coordinadora residente de Naciones Unidas en Nepal, Lila Pieters Yahia, informó este jueves que uno de los municipios más golpeados permanece incomunicado por carretera y que las autoridades recurren a helicópteros para trasladar ayuda a las personas que quedaron aisladas.
El Gobierno nepalí movilizó 13,295 efectivos de seguridad en tres distritos para apoyar las operaciones de rescate. Sin embargo, los daños provocados por las inundaciones complican el traslado de personal y suministros hacia las zonas afectadas.
Puentes y carreteras destruidos complican el rescate
La magnitud de los daños ha dejado fuera de servicio más de 35 puentes, mientras unos 40 kilómetros de carreteras presentan afectaciones.
Esta situación no solo dificulta la entrega de alimentos, agua y asistencia médica, sino también la búsqueda de las personas que permanecen sin contacto desde que las aguas y el lodo golpearon varias comunidades.
Según el último balance de la Policía de Nepal, 389 cadáveres han sido recuperados, mientras 910 personas continúan sin contacto, entre ellas 517 extranjeros.
Las autoridades todavía no han podido determinar qué ocurrió con todas las personas desaparecidas. Algunas podrían encontrarse bajo el lodo o haber sido arrastradas por las corrientes, mientras continúan las labores para localizar e identificar a las víctimas.
La ONU advierte sobre nuevas crecidas
A las dificultades del rescate se suma el riesgo de nuevas inundaciones. Las autoridades nepalíes emitieron una advertencia por posibles crecidas del río Bhote Koshi y recomendaron alejarse de las riberas.
El llamado está dirigido tanto a residentes como a trabajadores humanitarios y turistas que se encuentren en las zonas de riesgo.
Naciones Unidas estima que alrededor de 10,000 familias necesitan asistencia inmediata, mientras cerca del 10 % del suministro eléctrico de las áreas afectadas permanece interrumpido.
La ONU alerta de la dificultad para acceder a las zonas más afectadas por la riada en Nepal
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