Los cineastas catalanes emergentes que este año destacan en el Festival de San Sebastián Berto Romero, Mikel Gurrea, Meritxell Colell y Aina Clotet están subiendo el nivel, con presupuestos más altos, mezcla de géneros y narrativas más elaboradas. Y tienen buenas razones: entre 2019 y 2025, la financiación anual del Gobierno catalán para el cine se disparó de 12,5 a 30,2 millones de euros solo en líneas de apoyo específicas.
Ese respaldo coincide con una generación de cineastas y creadores de televisión que en la última década ha elevado sus ambiciones artísticas y sus valores de producción, algo visible en las nuevas películas catalanas que se proyectan en San Sebastián.
Saints (título aún sin estreno confirmado en España), el nuevo trabajo de Gurrea en la Sección Oficial, es un thriller visual y casi sin diálogos sobre una banda de ladrones que asalta una iglesia, mientras Lali, de veintitantos años, elige entre su familia elegida y su madre moribunda. Su presupuesto es "aproximadamente el doble" que el de Suro, su ópera prima de 2022, según la productora Laura Rubirola Salas, que atribuye el aumento a una trama "más compleja en localizaciones, personajes y valores de producción".
Escrita y protagonizada por Romero, 5 minutos más es una comedia de ciencia ficción en la que una pareja en crisis queda atrapada en un bucle temporal durante una escapada rural, con secuencias de cinco minutos filmadas siempre a la misma hora para lograr una luz idéntica.
Colell, autora de Con el viento, presenta ahora Lejos de los árboles, una de las grandes triunfadoras del Festival de Locarno, que arranca en la selva amazónica y viaja a la sierra peruana tras una artista sonora que graba lenguas en peligro de extinción, mezclando memoria familiar e imágenes de archivo de la diáspora catalana.
Por qué crece tanto la ambición
El impulso se explica por el dinero disponible y la confianza ganada con éxitos recientes: Alcarràs, de Carla Simón, se llevó el Oso de Oro en Berlín, y Sirāt logró el Premio del Jurado en Cannes y dos nominaciones al Óscar. "El éxito de Suro nos dio la confianza para competir de nuevo en la Selección Oficial de un gran festival", explica Rubirola Salas.
También pesa el terreno comercial: Paramount estrenará Tadeo Jones y la lámpara maravillosa en más de 40 territorios, y Viva, de Clotet, ganó el premio Rising Star de la Semana de la Crítica de Cannes tras su paso por San Sebastián.
El dinero y la coproducción, detrás del salto
En 2025, España produjo 435 largometrajes, más que ningún otro país europeo, gracias en buena parte a industrias regionales como la catalana. Lejos de los árboles se financió con un eje nacional-regional entre el ICAA y el ICEC, y 5 minutos más se benefició de la coproducción con Movistar Plus, que desde 2023 apuesta por cine de autor con presupuestos competitivos.
Según el productor Edmon Roch, el éxito obliga a los cineastas a competir en igualdad de condiciones con el resto del mundo: "No basta con tener buenas ideas; también necesitan grandes ambiciones y saber demostrarlas". Esa lógica alcanza a directores noveles como Clotet, cuya serie Esto no es Suecia allanó el camino de Viva, o Romero, cuya serie El otro lado confirmó su manejo de géneros antes de escribir su primer largometraje.




