El cine vasco tendrá voz propia en uno de los escaparates industriales más dinámicos de Europa. El Baltic Event Co-Production Market ha desvelado los 15 proyectos que se presentarán del 18 al 20 de noviembre dentro de Industry@Tallinn & Baltic Event, la cita profesional del Festival de Cine Black Nights de Tallin (PÖFF).
Las propuestas fueron seleccionadas entre 110 candidaturas llegadas de 34 países y representan a 10 territorios: Finlandia, Estonia, Islandia, Letonia, Lituania, Países Bajos, Ucrania, Polonia, Eslovaquia y España. Todas están en fase de desarrollo y buscan cofinanciación, distribución y agentes de ventas.
A la cabeza de la selección figura La Koreana, primer largometraje de la directora vasca Joana Moya, producido por Sirimiri Films, la compañía fundada por Estibaliz Urresola, responsable de 20.000 especies de abejas, premiada en la Berlinale. Ambientada en un paisaje marcado por la minería del hierro, la película explora la relación entre la naturaleza, la memoria y la explotación humana, y ya obtuvo el Premio Ikusmira Berriak en el Festival de San Sebastián de 2025.
Del terror báltico a la animación ucraniana
El otro gran reclamo es Wild Love, una sátira de terror dirigida por el lituano Jonas Trukanas para Afterschool, productora detrás de dos candidatas lituanas al Oscar. La historia se sitúa en la isla estonia de Saaremaa y convierte la nostalgia por Robinsons, un popular reality de los años 2000, en un brote zombi que cuestiona dónde termina la realidad.
También destacan Family Squad, nuevo proyecto de Animagrad, el mayor estudio de animación de Ucrania y artífice de Mavka, guardiana del bosque, estrenada en 149 países, y En la verdad, una historia profundamente personal del fotógrafo y cineasta letón Toms Harjo sobre su infancia en una comunidad de Testigos de Jehová.
La programación se completa con títulos como La fiesta de Lady Thatcher, sobre la dueña de un modesto comedor polaco elegida en 1996 para cocinar un banquete para la ex primera ministra británica, o Zona, un drama ambientado en la zona de exclusión de Chernóbil.
El auge del cine báltico tras Flow
La apuesta regional no es casual. Seis de los 15 títulos son bálticos, en un año en el que PÖFF cumple 30 ediciones e Industry@Tallinn & Baltic Event celebra su 25 aniversario. Según sus codirectoras, Helen Räim y Kärt Väinola, el impulso que dejó el Oscar a Flow, un mundo que salvar sigue vivo, como demostraron este año las selecciones en Cannes del documental letón Ulya y de la coproducción Vesna.
Las organizadoras señalan la pertenencia, el amor y el crecimiento personal como los grandes ejes temáticos de esta edición, aunque la violencia, la guerra y la muerte también aparecen, a menudo tratadas desde el humor y la sátira. Destacan, además, la presencia de ocho óperas primas y una notable oferta de cine familiar y de fantasía.
Los proyectos competirán por el Premio Eurimages de Desarrollo de Coproducción, dotado con 20.000 euros. El jurado estará formado por Stefan Prohorov, de Eurimages; Holly Daniel, directora de Red Sea Souk, y el productor estonio Ivo Felt, de Allfilm.




