SANTO DOMINGO.– La caída del precio del petróleo en los mercados internacionales no se traduce necesariamente en una reducción inmediata de los combustibles que consume la población dominicana, debido al incremento que también experimenta el costo de refinación, un componente que ha adquirido mayor peso en medio de la actual crisis energética.
Así lo explicó el ministro de Industria, Comercio y Mipymes, Eduardo Sanz Lovatón, al presentar un panorama de las transformaciones que ha experimentado el mercado internacional de hidrocarburos y sus repercusiones en la economía dominicana.
El funcionario señaló que República Dominicana importa ocho de cada diez unidades de combustibles que consume, por lo que está expuesta a las variaciones de los precios internacionales y a los costos asociados al procesamiento de los derivados del petróleo.
Para explicar esta dinámica, utilizó como ejemplo la diferencia entre comprar harina y comprar pan. Indicó que el país no adquiere únicamente petróleo crudo, sino productos refinados, por lo que al precio de la materia prima deben sumarse los costos de convertirla en gasolina, gasoil y otros combustibles.
En ese sentido, destacó que el margen de refinación, es decir, el costo de transformar el petróleo en gasolina, pasó de 36 % cuando comenzó la crisis a 123 % en el momento de su exposición.
Esta variación explica por qué, durante algunas semanas, el precio del petróleo puede disminuir mientras los combustibles refinados continúan encareciéndose.
Como ejemplo, mencionó el comportamiento registrado durante la semana del 24 de septiembre, cuando el barril de petróleo bajó, pero el costo de refinación del diésel aumentó casi un 10 %. Esta situación impidió que la reducción del crudo se reflejara en una disminución del precio del combustible.
Lovatón sostuvo que el escenario actual representa una nueva realidad para el mercado energético, en la que no basta con observar el comportamiento del barril de petróleo para determinar cuánto deberían costar los combustibles.
El costo de los combustibles en República Dominicana
El ministro también explicó los componentes que intervienen en la formación de los precios de los combustibles en el país. Señaló que la fórmula vigente contempla el costo de importación, que incluye el precio del producto, el flete, el seguro y otros gastos asociados, además de los impuestos y los márgenes de comercialización.
Indicó que esta metodología responde a una legislación preexistente y que el Gobierno actual no ha introducido modificaciones en ella.
Como parte de su explicación, presentó el caso del gasoil óptimo y señaló que, sin la intervención estatal, su precio alcanzaría los RD$423 por galón, mientras que los consumidores pagan RD$318. Esto significa que el Estado aporta RD$105 por cada galón mediante el subsidio.
En el caso del gasoil regular, el aporte estatal es de RD$40 por galón, mientras que para el gas licuado de petróleo (GLP) asciende a RD$45.
Destacó que el precio del GLP se ha mantenido sin variaciones durante la crisis.
Lovatón informó, además, que los subsidios directos a los combustibles ya superan los RD$43,000 millones en lo que va de año, como parte de los esfuerzos del Gobierno para evitar que las alzas internacionales se trasladen completamente a los consumidores.
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