Hay películas que llegan a los Oscar después de meses de campaña y otras que empiezan a llamar la atención mucho antes de que se conozcan siquiera las nominaciones. La bola negra pertenece claramente al segundo grupo. La película de Javier Calvo y Javier Ambrossi ha encadenado una recepción especialmente positiva en algunos de los principales escaparates cinematográficos del otoño y ha conseguido un impulso que va mucho más allá de su candidatura española a los premios de Hollywood.
El último empujón ha llegado desde Toronto, donde la cinta se ha llevado el premio del público del festival, un reconocimiento especialmente relevante dentro de la carrera hacia los Oscar. La estadística reciente del certamen canadiense explica parte de la expectación: desde 2008, 16 de las 18 películas que obtuvieron ese galardón terminaron consiguiendo una nominación al Oscar a mejor película, aunque ese dato no supone una garantía para la película de Los Javis.
A esa trayectoria se suma su paso por Cannes, donde Calvo y Ambrossi recibieron el premio a la mejor dirección, y ahora la enorme respuesta que la película está provocando en San Sebastián.
La película ya tiene asegurado un primer paso fundamental: será la representante de España en los Oscar 2027 dentro de la categoría de mejor película internacional. La Academia de Cine la seleccionó por delante de Los domingos, de Alauda Ruiz de Azúa, y El ser querido, de Rodrigo Sorogoyen.
Pero la conversación alrededor de la película ha ido mucho más lejos. Medios especializados estadounidenses como Variety y The Hollywood Reporter han planteado la posibilidad de que el largometraje pueda competir en varias categorías, entre ellas mejor película, dirección y guion adaptado. También aparece entre las posibilidades una candidatura para Penélope Cruz, cuyo trabajo en la cinta ha adquirido especial protagonismo durante la promoción internacional.
Las cifras que se manejan en esas predicciones son todavía provisionales y dependen de cómo evolucione la temporada de premios, pero reflejan hasta qué punto ha crecido la consideración internacional de la película.
El premio de Toronto dispara las expectativas
El reconocimiento obtenido en Toronto tiene un significado especial porque no se trata de un premio concedido por un jurado profesional, sino del resultado de la respuesta del público.
Y precisamente ahí reside una de las fortalezas que está mostrando La bola negra: la película no parece limitar su recorrido al circuito de crítica y festivales, sino que también está despertando interés entre los espectadores.
La reacción en San Sebastián ha reforzado esa impresión. La proyección en el Victoria Eugenia terminó con una ovación de más de diez minutos ante un auditorio de más de 900 personas. Además, la llegada de los Javis y parte del reparto provocó una notable expectación entre los seguidores que se concentraron en torno al hotel María Cristina.
Todo ello se produce pocos días antes de su estreno comercial en España, previsto para el 25 de septiembre.
Todavía queda el tramo más difícil
La euforia alrededor de La bola negra tiene, sin embargo, un límite evidente: las nominaciones todavía no están decididas.
La carrera por los Oscar apenas comienza y todavía deben incorporarse a la competición varias películas de grandes directores y estrellas internacionales. Entre ellas figuran proyectos de Alejandro González Iñárritu, Denis Villeneuve, David Fincher o Luca Guadagnino, entre otros títulos que pueden modificar considerablemente el panorama durante los próximos meses.
Por eso, las predicciones actuales deben interpretarse como una fotografía provisional de la carrera y no como una lista de candidaturas aseguradas.
El primer gran corte llegará en diciembre, cuando se conozcan las listas preliminares de las diferentes categorías. Posteriormente, en enero, la Academia anunciará las nominaciones definitivas.
El sueño de Los Javis ya es internacional
Lo que sí ha cambiado es la dimensión del proyecto. Cuando la cinta fue elegida para representar a España, la película ya llegaba con el premio de Cannes y una notable expectación internacional. Ahora, tras Toronto y San Sebastián, la conversación sobre los Oscar ha crecido hasta situarla como una posible contendiente en categorías mucho más importantes que la de película internacional.
Los propios Javis han reconocido que las expectativas permiten empezar a soñar, aunque la industria también pide prudencia. El precedente de Sirat, que el año pasado llegó a ser objeto de numerosas predicciones y terminó logrando dos nominaciones, recuerda que la temporada de premios puede cambiar rápidamente.
La próxima gran prueba será comprobar si el entusiasmo generado en los festivales se mantiene cuando La bola negra llegue al público general y comience la fase decisiva de la campaña estadounidense.
De momento, la película de Los Javis ya ha conseguido algo difícil de medir en cifras: convertir una candidatura española a mejor película internacional en una conversación mucho más ambiciosa sobre los Oscar.




