El sacerdote José Pastor Ramírez calificó de “cobarde” la respuesta del Estado frente a la delincuencia juvenil, al considerar que recurrir a la eliminación de personas señaladas por cometer delitos constituye una salida fácil que no resuelve las causas sociales detrás de estas conductas.
“Con todo el respeto que me merece el Gobierno, es una forma cobarde. La forma valiente es buscar instituciones que ordenen estas conductas, que cambien estas conductas”, expresó el religioso al referirse a los intercambios de disparos en los que mueren jóvenes.
Ramírez sostuvo que estos hechos representan una falta de respeto a la dignidad humana y responden a una mentalidad de rechazo hacia quienes presentan comportamientos considerados difíciles de modificar, en lugar de procurar su rehabilitación y reintegración a la sociedad.
El sacerdote señaló que el abordaje de la delincuencia juvenil requiere la participación conjunta del Gobierno, las instituciones públicas y privadas y la sociedad, mediante la creación de centros especializados, con profesionales capacitados para acompañar a los jóvenes en procesos de cambio.
Asimismo, afirmó que detrás de algunas de estas conductas pueden existir factores como la desintegración familiar y distintos tipos de abuso, incluidos el sexual, económico y educativo, situaciones que, a su juicio, deben ser atendidas para lograr una transformación efectiva.
“Generalmente estamos percibiendo la adolescencia y la juventud como un problema que resolver. Y estas son personas que necesitan compasión, misericordia y amor, acogida, valoración, respeto y escucha”, manifestó.
El religioso consideró que la transformación de los jóvenes también exige cambios en los adultos, a quienes atribuyó la responsabilidad de promover buenos comportamientos mediante el ejemplo y de colocar a la niñez, la adolescencia y la juventud en el centro de las acciones educativas, sociales y pastorales.
Las declaraciones fueron ofrecidas en el marco del primer Simposio de la Pastoral de Adolescentes de la Arquidiócesis de Santo Domingo, celebrado en el auditorio de la Universidad Católica Santo Domingo, donde se reflexionó sobre los desafíos del acompañamiento y la formación integral de los adolescentes.
Padre José Pastor Ramírez califica de “cobarde” respuesta del Estado ante la delincuencia juvenil




