Irán advirtió este viernes que las negociaciones con Estados Unidos solo podrán avanzar si se desarrollan sin presiones ni amenazas, según afirmó el presidente iraní, Masud Pezeshkian, durante una cumbre regional celebrada en Turkmenistán.
Más de siete meses después del inicio de la guerra, marcada por ataques estadounidenses e israelíes contra la República Islámica, las conversaciones entre Washington y Teherán permanecen estancadas, pese a los contactos mantenidos el mes pasado al margen de la Asamblea General de las Naciones Unidas.
Aunque ambas partes firmaron un alto el fuego en abril y un protocolo de acuerdo en junio que debía facilitar las conversaciones de paz, las disputas por el control del estratégico estrecho de Ormuz continúan alimentando las amenazas y las tensiones entre ambos países.
Irán exige negociaciones sin amenazas
Durante un discurso en la cumbre de la Comunidad de Estados Independientes (CEI), Pezeshkian defendió que cualquier proceso de diálogo debe sustentarse en el respeto mutuo y en compromisos recíprocos.
«El diálogo solo tiene sentido y solo tiene una posibilidad de éxito si se basa en el respeto mutuo y en compromisos recíprocos, y si está libre de toda presión y de toda amenaza», declaró el mandatario.
El presidente iraní insistió en que negociar bajo amenazas militares contradice los principios de una negociación genuina. También advirtió que las sanciones impuestas contra su país afectan al comercio, al sector energético y a la estabilidad regional.
A principios de esta semana, Pezeshkian había calificado de inútiles las conversaciones con Washington mientras, según afirmó, Estados Unidos mantenga las sanciones, las presiones y las amenazas, y no cumpla sus compromisos.
Disputa por el estrecho de Ormuz
Los últimos contactos directos conocidos entre representantes de ambos países tuvieron lugar a finales de septiembre en Nueva York, durante la Asamblea General de las Naciones Unidas.
Posteriormente, Irán presentó una propuesta para reabrir en un plazo de siete días el estrecho de Ormuz, una vía marítima estratégica para el transporte mundial de petróleo, a cambio de varias condiciones, entre ellas el levantamiento de las sanciones económicas estadounidenses.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, rechazó la propuesta iraní, aunque dejó abierta la posibilidad de continuar las negociaciones indirectas. Al mismo tiempo, no descartó la reanudación de los ataques militares.
Trump mantiene abierta la posibilidad de nuevos ataques
En un mensaje publicado el jueves en su plataforma Truth Social, Trump afirmó que los ataques contra Irán no se producirían antes de las elecciones legislativas de mitad de mandato en Estados Unidos, previstas para el 3 de noviembre.
Mientras tanto, Washington no ha lanzado ataques contra territorio iraní desde el 1 de septiembre, según la información proporcionada, aunque ha intensificado la presión económica mediante nuevas sanciones dirigidas al sector aéreo iraní.
La falta de avances diplomáticos y las diferencias sobre las sanciones, la seguridad regional y el estrecho de Ormuz mantienen en incertidumbre el futuro de las negociaciones entre Teherán y Washington.




