Santo Domingo.- El impuesto aplicado a las transferencias electrónicas y a la emisión de cheques registró en julio un crecimiento interanual de 69.1 %, en lo que representa el primer mes completo bajo las nuevas disposiciones fiscales, de acuerdo con datos de la Dirección General de Impuestos Internos (DGII).
La recaudación por este concepto alcanzó RD$2,622.1 millones, frente a los RD$1,550.9 millones registrados en julio de 2025. Esto representa un incremento de RD$1,071.2 millones en comparación con el mismo período del año anterior.
El resultado coloca a este gravamen entre los impuestos que más aportaron al crecimiento de las recaudaciones durante julio, en un contexto en el que las operaciones electrónicas tienen cada vez mayor presencia dentro de la actividad financiera del país.
El comportamiento de la recaudación coincide con la modificación aplicada a la tasa del impuesto sobre las transferencias electrónicas. Como parte de las medidas fiscales aprobadas en junio, el gravamen pasó de 0.15 % a 0.20 %, un aumento de cinco centésimas de punto porcentual.
Aunque el ajuste puede parecer reducido, su impacto sobre las recaudaciones adquiere mayor dimensión debido al elevado volumen de transferencias bancarias y otras operaciones financieras que se realizan mensualmente en el país.
La expansión de la banca digital, las transferencias entre cuentas y el uso de medios electrónicos de pago han incrementado el volumen de estas operaciones, convirtiéndolas en una fuente cada vez más importante de ingresos para el Estado.
Los datos de la DGII indican, además, que el impuesto superó la proyección oficial para julio. La recaudación alcanzó un 102.3 % de cumplimiento de la meta mensual, situándose por encima de lo previsto por las autoridades.
En términos absolutos, este tributo registró el tercer mayor incremento entre las principales figuras impositivas durante el mes. Solo fue superado por el Impuesto sobre Transferencias de Bienes Industrializados y Servicios (ITBIS), cuyos ingresos aumentaron en RD$2,934.5 millones, y por el impuesto sobre la renta de las personas físicas, que registró un crecimiento de RD$1,720 millones.
Otra de las medidas adoptadas dentro del paquete fiscal fue el incremento de la contribución de salida de República Dominicana, que pasó de US$20 a US$30 por pasajero. El cambio también comenzó a reflejarse en las estadísticas de julio. Los ingresos asociados a este concepto alcanzaron RD$1,066.4 millones, para un crecimiento interanual de 12.7 %.
En términos absolutos, el Estado obtuvo RD$120.4 millones adicionales por esta vía respecto a julio de 2025. Sin embargo, el comportamiento de este tributo quedó por debajo de las expectativas oficiales. La recaudación representó un 86.6 % de la meta mensual, establecida en RD$1,231.3 millones. El desempeño contrasta con el registrado por el impuesto a las transferencias electrónicas, que sí logró superar la proyección fijada para el período.
El comportamiento de ambos impuestos refleja resultados diferentes tras la entrada en vigor de las nuevas disposiciones. Mientras el gravamen sobre las operaciones financieras generó ingresos superiores a los previstos, la contribución de salida todavía se mantiene por debajo de la meta oficial.
Las modificaciones forman parte de la Ley 30-26 de Medidas Pro Crecimiento Económico, Simplificación Fiscal y Mitigación de la Crisis Internacional, presentada por el Gobierno en junio con el propósito de fortalecer las recaudaciones y enfrentar las presiones económicas derivadas del aumento internacional de los precios del petróleo y las tensiones geopolíticas.
El paquete contempla medidas orientadas a generar entre RD$40,000 millones y RD$50,000 millones adicionales en ingresos para el Estado.
Entre las disposiciones también figura un aumento de la tasa del impuesto sobre la renta aplicable a grandes empresas. Las compañías con ingresos superiores a RD$1,000 millones anuales enfrentarán una tasa de hasta 30 % durante un período de tres años.
Los primeros resultados de julio muestran el impacto que pueden tener modificaciones relativamente pequeñas en las tasas cuando se aplican sobre operaciones de gran volumen. En el caso de las transferencias electrónicas, el aumento de 0.15 % a 0.20 % coincidió con un incremento cercano al 70 % en los ingresos recaudados por este concepto.
Para los contribuyentes, no obstante, el cambio también representa un aumento en el costo de determinadas operaciones financieras.
El comportamiento de los próximos meses será clave para determinar si el fuerte crecimiento registrado en julio responde principalmente al efecto inicial de las nuevas disposiciones o si marca el comienzo de una tendencia sostenida en las recaudaciones del Estado dominicano.




