Ciudad Juárez.– La cantante y actriz Jennifer López fue fotografiada durante el fin de semana pasado disfrutando de una tarde relajada junto a su hijo Max Muñiz, de 17 años (próximo a cumplir 18), en un exclusivo club privado de Beverly Hills.
Las imágenes, difundidas ampliamente en redes sociales, muestran a la estrella luciendo un elegante vestido de satén beige con detalles de encaje, mientras que el adolescente optó por un look casual con playera de rayas y shorts.
El registro visual pretendía destacar un momento familiar positivo tras el divorcio de López de Ben Affleck. Sin embargo, la publicación rápidamente derivó en una oleada de comentarios centrados casi exclusivamente en la contextura física extremadamente delgada del joven Max.
Usuarios en la plataforma X expresaron preocupación y críticas directas sobre su apariencia: Varios internautas cuestionaron si el adolescente podría estar enfermo o padecer algún trastorno alimentario.
Aunque algunos defendieron que se trata simplemente de un tipo de cuerpo ectomorfo (metabolismo rápido y dificultad natural para ganar masa), la mayoría de las reacciones más virales se enfocaron en juzgar negativamente su delgadez, asociándola a problemas de salud o incluso a falta de cuidado personal.
La conversación en redes también tocó temas colaterales como la vestimenta del joven (calificada de infantil o descuidada), su parecido con el padre Marc Anthony y comparaciones desfavorables con la impecable imagen pública de la madre. Pese a ello, el tema dominante fue la delgadez extrema, que generó desde especulaciones sobre su estado de salud hasta burlas directas.
Así fue el fin de semana de Jennifer Lopez junto a su hijo Max, fruto de la relación que comparte con el puertorriqueño Marc Anthony. Madre e hijo disfrutaron juntos de una agradable tarde en un exclusivo club de Beverly Hills. ✨ pic.twitter.com/uVdLz2bjCK
— Raul Gutierrez🇲🇽 (@raulgtzoficial) February 3, 2026




