Werner Herzog llegó al Festival de Cine de San Sebastián para presentar Bucking Fastard (título aún sin estreno confirmado en España) y recibir el Premio Donostia a toda su trayectoria. Allí, el director alemán y el protagonista de la película, Orlando Bloom, hablaron sobre una de las escenas más comentadas del filme: un momento de intimidad compartido entre el actor de Piratas del Caribe y las hermanas Kate Mara y Rooney Mara, que dan vida a dos hermanas profundamente unidas.
Al ser preguntado sobre la secuencia, Bloom destacó la sencillez de unos personajes marcados por sus deseos, aunque también por una inocencia genuina. Aseguró que su personaje, Gareth, también resulta sensible y termina superado por las circunstancias.
Herzog, por su parte, defendió su papel como cineasta en ese tipo de escenas. Explicó que un director debe saber dar un paso atrás, y recordó cómo le dijo a Bloom que no podía darle instrucciones sobre cómo manejar una situación tan íntima. Para el realizador, el resultado tiene mucho encanto y una profundidad enorme.
Un director que nunca se detiene
A pesar de haber estrenado Bucking Fastard hace apenas dos semanas, Herzog está a solo tres días de terminar su próximo proyecto. No dio detalles, aunque todo apunta a El crepúsculo del mundo, la adaptación animada de su propia novela sobre un oficial japonés que defendió una pequeña isla filipina durante 29 años tras la Segunda Guerra Mundial. También aseguró que escribe dos libros y sigue trabajando en guiones para futuros proyectos.
El cineasta aprovechó su paso por San Sebastián para hablar de los riesgos de la inteligencia artificial. Pidió a los jóvenes pegados al móvil que se alejen de una vida dictada por algoritmos, y propuso alternativas tan sencillas como cavar un hoyo en la tierra o construir una casa en un árbol. Advirtió que, cuando el mundo empieza a ocupar el alma de una persona, conviene estar alerta, y que la IA ya se nota con fuerza.
Entre polémicas y nuevas historias
El nombre de Herzog se vio envuelto en un debate sobre inteligencia artificial a raíz de About a Hero, un cortometraje experimental de Piotr Winiewicz en el que se introdujo su obra en un robot de IA para generar un guion y una voz sintética basada en la suya. Herzog calificó la pieza de fenomenalmente, abismalmente estúpida.
Sobre Bucking Fastard, el director rechazó que su larga gestación respondiera a una obsesión. Aseguró estar completamente relajado y explicó que, si un director es obsesivo, actores y productores terminan por huir. Contó que sigue teniendo muchas historias que contar, y las comparó con un intruso que se cuela en su propia casa: siempre se enfrenta a la amenaza más fuerte.
El realizador también elogió a Bloom, a quien pidió dejarse barba y buscar un perfil más masculino para alejarse de su imagen de ídolo juvenil. Según Herzog, el actor está entrando en un terreno nuevo, y el tiempo juega a su favor.
Bloom, por su parte, se mostró igual de entusiasta. Definió trabajar con Herzog como un sueño hecho realidad y elogió que la película se niegue a juzgar a sus personajes. También destacó la experiencia junto a Kate Mara y Rooney Mara durante el rodaje en Dublín, una oportunidad única.




