Haití celebra este 1 y 2 de noviembre la tradicional fiesta de Guédé, una ceremonia del vudú dedicada a honrar a los muertos, en medio de la violencia de las bandas armadas que controlan gran parte de Puerto Príncipe y dificultan el acceso a numerosos cementerios.
Esta celebración, profundamente arraigada en las tradiciones espirituales haitianas, reúne cada año a miles de creyentes que acuden a los camposantos para realizar ofrendas, elevar plegarias y rendir homenaje a sus seres queridos fallecidos.
Sin embargo, este año la asistencia se ha visto reducida en algunas localidades debido a la inseguridad y a las restricciones de acceso provocadas por los grupos armados.
Haití mantiene viva la tradición de Guédé
En el cementerio de Kagouye, ubicado en Meyotte, en la comuna de Pétion-Ville, al sureste de Puerto Príncipe, varios miles de practicantes del vudú participan en las ceremonias tradicionales.
Esta zona, que no se encuentra bajo el control directo de las pandillas, se ha convertido en uno de los lugares donde los creyentes pueden reunirse para mantener viva esta manifestación religiosa y cultural.
Frente a la Cruz del Barón Samedi, considerado el jefe de los espíritus Guédé y una figura vinculada con la muerte en el vudú haitiano, decenas de participantes se congregan para depositar ofrendas y realizar sus rituales.
La violencia limita las celebraciones en los cementerios
La expansión de las bandas armadas en Puerto Príncipe ha afectado diversas actividades cotidianas, incluidas las prácticas religiosas y las visitas a los cementerios.
En algunas zonas, el temor a la violencia y las dificultades para desplazarse han impedido que numerosos ciudadanos participen en las ceremonias dedicadas a sus difuntos.
Pese a estas circunstancias, la fiesta de Guédé continúa siendo una de las expresiones más representativas del vudú haitiano, una tradición que combina espiritualidad, memoria y veneración a los antepasados.
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