Por Luis Ramón López
MOCA, Espaillat.-La Fundación doctor Guillermo Rojas, rindió un merecido homenaje póstumo al destacado médico Rafael Omar Hernández Reinoso, reconocido profesional de la medicina mocana, recordado por su vocación de servicio, liderazgo, trato afable y compromiso con la comunidad.
El reconocimiento resalta la trayectoria de un profesional que dejó una huella significativa entre sus pacientes, colegas y relacionados, gracias a su calidad humana, su espíritu solidario y la alegría que caracterizaba su manera de relacionarse con los demás.
La Fundación Dr. Guillermo Rojas, es presidida por el licenciado Antonio Rojas, hijo del recordado médico mocano. Organización está sin fines de lucro creada en honor a su padre.
Hernández Reinoso, fue una figura conocida y apreciada en Moca, donde ejerció la medicina con dedicación y mantuvo una estrecha conexión con la población. Estuvo casado con una hija del exgobernador provincial Miguel Ángel Michel Díaz, formando una familia que hoy conserva con orgullo sus enseñanzas y su legado.
La distinción otorgada por la fundación que lleva el nombre del doctor Guillermo Rojas, cofundador del Centro Médico Guadalupe, constituye un reconocimiento a la memoria de un médico cuya vida estuvo vinculada al ejercicio profesional, la solidaridad y el servicio a sus semejantes.
Una familia destaca sus valores y calidad humana
Uno de los testimonios más emotivos fue expresado por su hijo, Omar Hernández Michel, quien siguió los pasos profesionales de su padre y también es médico. Actualmente, se desempeña como regidor del municipio de Moca.
En nombre de su hermana, su madre y los demás integrantes de la familia, Hernández Michel, manifestó su profundo agradecimiento a la Fundación doctor Guillermo Rojas por mantener vivo el recuerdo de su padre y reconocer los aportes que realizó a su comunidad.
Al evocar su memoria, lo definió como un médico ejemplar, un líder y un hombre entregado al servicio de los demás. Sin embargo, resaltó que, más allá de su trayectoria profesional, para sus hijos fue, ante todo, un padre amoroso y un ejemplo de vida.
“Para mí y para mi hermana, fue algo mucho más grande: fue nuestro papá; para mis hijos y sobrinos, el mejor abuelo que Dios les pudo haber dado; para mi madre, su compañero y amor de vida”, expresó con emoción.
Un legado que trasciende su partida
Omar Hernández Michel, destacó que su padre les enseñó, mediante el ejemplo, el valor del trabajo, la honestidad, la responsabilidad y la importancia de servir a los demás, principios que, aseguró, continuarán presentes en la vida de sus descendientes.
Manifestó que, aunque su ausencia representa un profundo vacío para la familia, el orgullo por el hombre que fue y por la huella que dejó constituye un motivo permanente de gratitud.
Asimismo, agradeció a la Fundación doctor Guillermo Rojas y a todas las personas que se unieron al homenaje, por contribuir a preservar la memoria de un profesional que supo ganarse el respeto y el cariño de quienes tuvieron la oportunidad de conocerlo.
“Hoy sentimos su ausencia, pero también sentimos un inmenso orgullo por el hombre que fue y por la huella que dejó”, expresó su hijo, al valorar el significado de este reconocimiento para toda la familia.
En sus palabras finales, dedicó a su padre un mensaje cargado de amor y nostalgia: “Te amamos, te extrañamos y siempre llevaremos contigo todo lo que nos enseñaste. Que Dios te tenga en su gloria. ¡Hasta siempre!”.
Un homenaje a a medicina y al servicio humano
El reconocimiento póstumo al doctor Rafael Omar Hernández Reinoso, representa una oportunidad para recordar la importancia de los profesionales de la medicina que, además de sus conocimientos científicos, se distinguen por la sensibilidad, la cercanía con sus pacientes y la disposición de servir a su comunidad.
Su memoria permanece entre sus familiares, amigos, colegas y miembros de la sociedad mocana, que hoy encuentran en este homenaje una forma de agradecer sus aportes y destacar los valores humanos que definieron su vida.
La distinción otorgada por la Fundación doctor Guillermo Rojas, honra no solo la trayectoria de un médico apreciado por Moca, sino también el legado familiar y humano de un hombre cuya vocación de servicio continúa siendo motivo de orgullo para sus seres queridos.




