El director turco Ferit Karahan, responsable de Mi mejor amigo, presenta en el Festival Internacional de Cine de Toronto su nuevo largometraje, Djinn Wedding (título aún sin estreno confirmado en España), dentro de la sección TIFF Platform. La cinta parte de una pregunta que persiguió al cineasta durante todo el rodaje: si una persona que se niega a reconocer su propia oscuridad puede realmente cambiar su destino.
La película, un relato de realismo mágico ambientado en un pueblo de Anatolia, sigue a cuatro hermanos a lo largo de tres épocas distintas de sus vidas. Durante una boda familiar, sus secretos y traumas empiezan a salir a la luz, en una historia que reflexiona sobre la familia, la memoria y los cuentos populares turcos, tocando temas universales como la pérdida, la culpa y el duelo.
El reparto está encabezado por Demet Özdemir, Kaan Yildirim, İlhan Şen, Sarp Bozkurt, Helin Kandemir y Evliya Aykan. La producción corre a cargo de Ferit Karahan Film, Royal Pictures, Maya Films y Arya Yapim, mientras que Luxbox se encarga de las ventas internacionales. Es el segundo largometraje de Karahan tras Mi mejor amigo, que ganó el premio Fipresci en la sección Panorama del Festival de Berlín.
Los djinn y el folclore de Anatolia
En conversación con Variety antes del estreno mundial, Karahan explicó que en la cultura de Anatolia, y de forma más amplia en el mundo islámico, los djinn son seres invisibles que conviven con los humanos, y que sus historias suelen ligarse a la noche, los lugares abandonados y las bodas. El director creció en una región donde estas leyendas seguían muy presentes, y asegura que recurre a elementos surrealistas no para suavizar la realidad de Oriente Medio, sino para hacerla comprensible.
Karahan también reflexionó sobre el clima político de Turquía, marcado, según él, por un miedo que se extiende por toda la región y que recuerda a las décadas de 1920 y 1930 en Europa. El cineasta subraya que la crisis económica, la migración y el desempleo golpean con más fuerza a los pueblos pequeños que a las grandes ciudades, por lo que no concibe el escenario de la película como un mundo anclado en el pasado, sino como un reflejo de la Turquía actual.
La sombra de Jung y la película más personal
El realizador vincula el eje temático de Djinn Wedding con el concepto junguiano de la sombra: aquello que negamos de nosotros mismos no desaparece, sino que se transforma en resentimiento, culpa o violencia que se transmite de generación en generación. A diferencia de Mi mejor amigo, donde la opresión provenía de una autoridad externa como la escuela, en esta ocasión Karahan sitúa el conflicto dentro de la propia familia y de la memoria de sus personajes.
El director reconoce que se trata de su trabajo más autobiográfico hasta la fecha. Una de las escenas de la película, en la que sumergen a una madre en un caldero de agua hirviendo, nace de un recuerdo de su infancia, cuando presenció cómo aliviaban así el dolor del hermano enfermo de un vecino. Según Karahan, esa imagen permaneció con él durante años antes de encontrar finalmente su lugar en el guion.
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