El experto en política internacional Luis González consideró que la respuesta del presidente de El Salvador, Nayib Bukele, al secuestro de cuatro de sus compatriotas en Haití representa una “gran oportunidad” para que la comunidad internacional fortalezca las acciones contra las pandillas y contribuya a restablecer la seguridad en esa nación.
A su juicio, el incidente puede convertirse en un impulso para concretar el respaldo internacional que requieren las fuerzas desplegadas en territorio haitiano, cuyo fortalecimiento ha enfrentado retrasos.
“Esta es la excusa que le dieron las pandillas a la comunidad internacional, no solamente a El Salvador”, expresó González, quien sostuvo que los países deben aprovechar el momento para articular una respuesta frente a las organizaciones criminales.
El analista planteó que las acciones desarrolladas con autorización de las autoridades haitianas y dentro del mandato del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas no deben interpretarse como una invasión ni como una violación de la soberanía de Haití.
“Todo lo que va a suceder ahí es con el permiso del Gobierno de Haití. Por tanto, no hay ninguna injerencia ni violación a la soberanía de Haití”, afirmó al exponer su valoración sobre el escenario.
González destacó la determinación expresada por Bukele y consideró que el respaldo de Estados Unidos podría resultar decisivo para ampliar la capacidad de respuesta frente a las bandas armadas.
“Bukele ha enviado un mensaje claro. Tiene determinación y voluntad política”, manifestó, al insistir en que el apoyo internacional será fundamental para alcanzar resultados.
Recomienda a RD mantener activa la vigilancia fronteriza
En cuanto a República Dominicana, recomendó mantener la vigilancia fronteriza para impedir que cabecillas de las pandillas intenten refugiarse en el país ante el avance de los operativos.
“Lo que tenemos que hacer es estar atentos para evitar que vengan algunos de esos líderes de pandillas que quieran refugiarse en la República Dominicana”, señaló.
El especialista consideró que las Fuerzas Armadas y los organismos encargados de custodiar la frontera cuentan con una estructura que debe mantenerse activa. Además, dijo no prever un desplazamiento masivo de ciudadanos haitianos como consecuencia de estas operaciones, al entender que la población espera una respuesta efectiva contra la violencia.
El escenario se produce tras el secuestro de cuatro técnicos militares de aviación salvadoreños, quienes fueron emboscados el domingo 18 de octubre en Santo, Croix-des-Bouquets, al noreste de Puerto Príncipe. Los hombres formaban parte del contingente salvadoreño de la fuerza internacional desplegada en Haití.
Bukele anunció una operación militar para rescatarlos y exigió que sean entregados con vida y sin lesiones. También advirtió a las pandillas que enfrentarían una ofensiva de mayor intensidad si no liberaban a sus compatriotas.
Las bandas, entretanto, han opuesto resistencia armada a las labores de búsqueda, con disparos contra helicópteros e incendios para obstaculizar la visibilidad de los equipos de rescate. Según un reporte de The Wall Street Journal, recogido por Diario Libre, los intentos de negociar la liberación no habían recibido respuesta y ninguna organización había solicitado un rescate hasta la publicación de esa información.
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