El experto en geopolítica Adrián Lebrón consideró que la presencia de militares salvadoreños en Haití representa una oportunidad para fortalecer la capacidad del Gobierno haitiano de enfrentar a las pandillas armadas que mantienen bajo su control amplias zonas del territorio.
“Yo pienso que lo que está haciendo Bukele, más allá de que algunos lo han criticado, le da al Gobierno haitiano una herramienta para poder luchar contra este grupo de insurgentes”, expresó Lebrón al referirse al despliegue militar dispuesto por el presidente de El Salvador, Nayib Bukele.
El analista sostuvo que las iniciativas internacionales desarrolladas anteriormente en Haití han enfrentado dificultades por la falta de una estrategia coordinada para combatir a las organizaciones criminales.
A su juicio, el contingente keniano fue desplegado con un enfoque principalmente policial, mientras que la magnitud de la crisis de seguridad requiere una respuesta de carácter militar.
Adrián Lebrón destaca necesidad de recuperar el control territorial
Lebrón señaló que la Policía Nacional de Haití enfrenta limitaciones relacionadas con la disponibilidad de personal, recursos económicos y equipamiento, factores que, según su análisis, dificultan la respuesta frente a las pandillas.
En ese sentido, consideró que el refuerzo militar salvadoreño podría contribuir a recuperar territorios controlados por grupos armados.
“Le hace bien tener un músculo que le permita a ellos poder atacar la pandilla de forma frontal”, manifestó.
Asimismo, planteó la posibilidad de que las fuerzas salvadoreñas desarrollen operaciones coordinadas con apoyo de inteligencia estadounidense, aunque presentó este escenario como una interpretación y no como un acuerdo confirmado.
Analista resta importancia a postura de la ONU
El especialista también se refirió a las precisiones realizadas por la Organización de las Naciones Unidas (ONU) sobre el despliegue adicional de efectivos salvadoreños en Haití.
Lebrón consideró que, más allá de la posición del organismo internacional, las autoridades haitianas deben concentrarse en recuperar el control efectivo del territorio.
“Ningún Estado puede gobernar si no tiene control efectivo sobre el territorio. Y el Estado tiene que reclamar el monopolio de la violencia”, sostuvo.
Explicó que el dominio de las pandillas sobre actividades comerciales, comunidades y vías de circulación limita la capacidad de las autoridades para ejercer sus funciones.
Por esta razón, afirmó que recuperar Puerto Príncipe debe constituir una de las prioridades del Gobierno haitiano.
“Lo primero que necesita un gobierno es tener control por lo menos de la capital del país”, indicó.
Rechaza que militares salvadoreños sean considerados invasores
Lebrón también rechazó que los soldados enviados por El Salvador deban ser considerados una fuerza invasora, al asegurar que su presencia cuenta con autorización de las autoridades haitianas.
“No se van a ver como invasores porque el Gobierno haitiano les ha autorizado a estar ahí”, expresó.
Según su interpretación, el contingente podría participar en una estrategia de recuperación territorial por sectores, destinada a reducir el control ejercido por las pandillas.
ONU aclara situación del contingente salvadoreño
Las declaraciones del experto se producen después de que Stéphane Dujarric, portavoz del secretario general de Naciones Unidas, precisara que la mayoría de los militares salvadoreños adicionales desplegados en Haití no forma parte de la Fuerza de Supresión de Pandillas.
De acuerdo con la explicación del funcionario, esos efectivos se encuentran fuera del mandato y de los mecanismos de información de la Oficina de Apoyo de las Naciones Unidas en Haití, encargada de brindar asistencia logística y operativa a la fuerza multinacional autorizada por el Consejo de Seguridad en septiembre de 2025.
El presidente Nayib Bukele ha presentado el despliegue como una misión de rescate para localizar a cuatro ciudadanos salvadoreños desaparecidos en territorio haitiano.
Paralelamente, Naciones Unidas confirmó haber recibido una carta atribuida a Wilson Joseph, alias «Lanmò Sanjou», identificado como líder de la pandilla 400 Mawozo, en la que solicita un diálogo con las fuerzas internacionales.
No obstante, la ONU aclaró que la recepción de esa comunicación no representa un reconocimiento de su autor ni implica respaldo a la propuesta presentada.
movil.jpg)



