La política migratoria de España generó un intenso debate entre los líderes de la Unión Europea (UE), luego de que varios países cuestionaran la regularización de migrantes aprobada por el Gobierno de Pedro Sánchez, al considerar que podría incentivar la inmigración irregular.
La discusión se extendió durante varias horas en la reunión del Consejo Europeo celebrada en Bruselas, donde, según fuentes diplomáticas citadas por EFE, quedaron expuestas las diferencias entre Sánchez y otros mandatarios sobre cómo abordar la migración.
Aunque algunos países presionaron para que la declaración final de la cumbre incluyera medidas dirigidas a reducir el denominado «efecto llamada» y reforzar la coordinación entre gobiernos, no se alcanzó la unanimidad necesaria para incorporar esas propuestas en los términos planteados.
La regularización divide a los líderes europeos
La primera ministra danesa, Mette Frederiksen, cuestionó que algunos países adopten medidas migratorias distintas a las impulsadas por otros miembros de la UE. En ese contexto, pidió a la Comisión Europea examinar el impacto de las regularizaciones sobre la política migratoria comunitaria.
En la misma línea, el canciller austríaco, Christian Stocker, planteó limitar los efectos de las decisiones nacionales que, a su juicio, contradigan el objetivo común de frenar la migración irregular.
Por su parte, el primer ministro checo, Andrej Babiš, dirigió críticas a España y afirmó que algunos políticos estarían dispuestos a sustituir a la población por inmigrantes para mantenerse en el poder.
Ante las objeciones, la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, recordó que la regularización de migrantes corresponde a las competencias nacionales, aunque advirtió que estas decisiones pueden tener consecuencias en otros países, por lo que defendió una mayor cooperación dentro del espacio Schengen.
Francia defiende a España
El presidente francés, Emmanuel Macron, salió en defensa del Gobierno español y consideró que España había sido objeto de ataques durante el debate. Además, recordó la muerte de 140 personas durante la entrada masiva de migrantes en Ceuta, a finales de julio, y se mostró contrario a deshumanizar la discusión sobre migración.
Por su parte, el canciller alemán, Friedrich Merz, describió la migración irregular como uno de los principales desafíos de Europa y señaló que representa una carga considerable para distintas sociedades del continente.
El primer ministro neerlandés, Rob Jetten, sostuvo que el fenómeno requiere un enfoque integral, debido a que los países europeos enfrentan desafíos diferentes y no existe una única solución aplicable a todos.
Sánchez defiende la política migratoria española
Pedro Sánchez defendió la gestión migratoria de su Gobierno y aseguró que España mantiene una posición destacada en esta materia dentro de la UE. También respondió a las críticas de otros dirigentes, a las que calificó de «bla, bla, bla».
El debate se produce en medio de las diferencias entre los Estados miembros sobre la regularización, los retornos y el control de la inmigración irregular. Aunque los líderes europeos respaldaron los planes de la Comisión Europea para flexibilizar determinadas normas de asilo en situaciones de emergencia relacionadas con la instrumentalización de migrantes, la discusión evidenció que persisten desacuerdos sobre el alcance de las políticas nacionales y sus efectos en el conjunto del bloque.
Críticas a España por sus medidas migratorias en un debate europeo muy politizado




