Yakarta.- Cerca de 10.000 indonesios esperan en albergues y refugios improvisados ayuda después de haber tenido que abandonar sus hogares el sábado debido al terremoto de 7,7 que sacudió la costa de la isla de Flores, al este del archipiélago, dejando un saldo de 68 muertos y más de 200 heridos.
La Agencia Nacional de Mitigación de Desastres (BNPB, por sus siglas en indonesio) indicó este lunes que hay 9.963 personas desplazadas de sus hogares, mientras que la ONG Save the Children dijo a EFE que muchos pernoctan frente a sus casas en las zonas más devastadas de la provincia de Nusa Tenggara Oriental.




