Un aumento en los casos confirmados de sarampión ha colocado a El Salvador bajo alerta sanitaria, con un total de 58 diagnósticos positivos registrados hasta el 1° de agosto, todos catalogados como importados según el Ministerio de Salud (MINSAL).
La información oficial se produce cuando varios países de la región enfrentan rebrotes de enfermedades prevenibles por vacunación, situación que rompe una racha de tres décadas sin contagios de esta infección viral en territorio nacional.
El último Boletín Epidemiológico publicado por el MINSAL reporta que ninguno de los casos ha derivado en fallecimientos ni en complicaciones graves atendidas en hospitales públicos.
A la fecha, las autoridades descartan la circulación local del virus y atribuyen la totalidad de los contagios a pacientes que habrían contraído la enfermedad fuera del país. El informe detalla que el brote afecta principalmente a adultos jóvenes, con 20 casos concentrados en el grupo etario de 20 a 29 años.
La distribución geográfica de los diagnósticos revela que San Salvador ha concentrado aproximadamente el 56% de los casos detectados. Esta cifra equivale a 33 personas que han recibido atención médica en la capital. En el oriente del país, San Miguel reporta el 17% del total de pacientes, sumando 10 casos documentados en la red de salud pública.




