El olor a leche quemada (Smell of Burnt Milk) es el primer largometraje de Justine Bauer, una película alemana que sitúa su historia en una granja lechera en decadencia y alejada de cualquier idealización del mundo rural.
La película sigue a tres generaciones de mujeres agricultoras que conviven bajo el mismo techo durante un verano marcado por el trabajo, los cambios personales y las dudas sobre el futuro. La rutina de la explotación agrícola se convierte en el escenario de una convivencia en la que las distintas generaciones afrontan de manera diferente el peso de las raíces y las transformaciones de su entorno.
El relato se desarrolla en un espacio prácticamente alejado de referentes masculinos y centra la mirada en las mujeres que mantienen en funcionamiento la granja. El trabajo diario, las relaciones familiares y el deseo de independencia forman parte de una historia que aborda las tensiones existentes entre la continuidad de las tradiciones y los cambios que experimenta el campo.
Una mirada femenina al mundo rural
La directora aborda cuestiones relacionadas con los roles de género en el ámbito rural, las raíces familiares y la transformación de las formas tradicionales de vida. La relación entre las mujeres de las distintas generaciones permite mostrar diferentes maneras de enfrentarse a las obligaciones familiares y a la necesidad de encontrar un espacio propio.
La historia transcurre durante un verano, periodo en el que la actividad cotidiana de la granja se convierte en el marco para observar las relaciones entre sus habitantes. Los cambios vitales de las protagonistas se desarrollan al mismo tiempo que las dificultades de un entorno agrícola que también está atravesando una transformación.
La película presta especial atención a la rutina y a los silencios, elementos que forman parte de una puesta en escena contenida y centrada en la experiencia cotidiana de sus protagonistas.
Rodada en dialecto de Franconia
Uno de los elementos distintivos de El olor a leche quemada es su apuesta por el dialecto de Franconia, utilizado a lo largo de la película para reforzar su vinculación con el territorio en el que se desarrolla la historia.
El reparto está formado en buena medida por intérpretes no profesionales, una decisión que contribuye a mantener el carácter cotidiano de la representación de la vida en la granja.
La película ha recibido diferentes reconocimientos durante su recorrido por festivales. Entre ellos se encuentra el Premio a la Mejor Producción en la sección Nuevo Cine Alemán del Festival de Cine de Múnich.
También obtuvo el Premio del Público en la 27.ª edición del German Film Fest Madrid y el Premio de Distribución ConUnPack en IbizaCineFest.
El olor a leche quemada llegará a las salas de cine españolas el 4 de septiembre.
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